La humanidad sabía ya como meter cuatro elefantes en un seiscientos; pero la realización, solo llegó a finales de la década de los 90 cuando el departamento de ingeniería electrónica de la universidad de Melbourne en Australia, consiguió implementar; procesador digital de señal, emisor y receptor de radiofrecuencia, antenas emisora y receptora en una cápsula de 2.5 cm X 2.5 cm X 1cm de alto, contando con la lente; de esta forma quedó desarrollado el primer radar monochip o mas bien monopastilla y fue la industria automovilística la primera que se interesó por el mismo.

Aproximadamente 1.200.000 de muertes por accidentes de tráfico al año en el mundo y mas de 40.000.000 de heridos, con la consideración de que el 93% de los accidentes son provocados por fallos humanos y que precisamente con estos dispositivos se pueden evitar casi en su totalidad; justifica el interés por esta esta tecnología para la automoción.

En un principio, los sistemas se desarrollaron con tecnología de Arseniuro de Galio, de elevado coste, es por lo que su incorporación se realizó en sus inicios únicamente en los coches de alta gama y en ellos; la nueva mostró su fiabilidad y conveniencia.

Otras universidades como la de Bruselas en Bélgica, o la de Florida en Norteamérica se pusieron a investigar con el apoyo de empresas y gobiernos, desarrollando la tecnología de Silicio Germanio con la que fundamentalmente se abarata el costo sin perder operatividad y finalmente persiguiendo el fundamental objetivo de el coste de producción; parece que es la tecnología CMOS 28nm, trabajando en la banda ya armonizada para los radares monopastilla: 77/79Ghz de frecuencia con efectividad hasta velocidades de 250Km/h a temperaturas de -40º hasta 125ºC y un rango dinámico de hasta 200m; la que por su precio bastante mas asequible, ha sido elegida por la industria del automóvil para incorporar los dispositivos de radar a las gamas media y también a la gama baja recortando sus prestaciones y que por enumerarlas según las funciones que nos proponen servirán para:

-Prever un posible riesgo de colisión.

- Asistencia inteligente de frenada en situación de pánico.

-Evitar un peligro de colisión con accionamiento automático del freno.

-Limitar la velocidad máxima y evitar la salida de la carretera.

-Para gestionar automáticamente paro y marcha en los embotellamientos.

-Para un control crucero autoadaptable.

-Como asistente de aparcamiento.

-Para protección de peatones y así un largo etcétera.

Es por la importancia de las utilidades enunciadas y dadas las vidas que hay en juego, que muchos gobiernos se están planteando la incorporación obligatoria de estos dispositivos de radar de seguridad en todos los #Coches como así lo es el cinturón de seguridad.

Para su aplicación en automoción el radar monopastilla utilizado es el de onda continua y modulación en frecuencia  (FM CW); pero puede trabajar en frecuencias superiores a los 200 Ghz aumentando su precisión y operatividad, apto para procesar diferentes formas de onda, adaptarse a antenas inteligentes y operar con impulsos en ultra banda ancha (UWB) con anchos de banda superiores 1 Ghz de frecuencia y velocidad de datos desde 480 Gbps hasta 1.6 Gbps en distancias reducidas de algunos metros.

Esta versatilidad le confiere la capacidad de dar nombre a su propia era en la existencia de la humanidad y si me creen exagerado; les apunto a continuación algunas utilidades sobre las que ya se está trabajando o están en servicio. #Unión Europea