Un grupo de investigadores de la Universidad de Purdue, en los Estados Unidos de Norteamérica, han conseguido demostrar que pueden convertir la espuma de los embalajes que encontramos en cualquier tipo de cajas de mensajería o de electrodomésticos, en electrodos de carbono de muy alto rendimiento ayudando en su función a las baterías de iones de litio recargables.

Estas esponjas, que en la mayoría de los casos no sabemos muy bien qué hacer con ellas y se desechan rápidamente, pueden llegar a superar a los electrodos de grafito, lo cual supone una muy buena función para poder llegar a reciclar este tipo de materiales tan comunes.

Anuncios
Anuncios

Dichas baterías se componen de dos electrodos, conocidos como ánodo y cátodo. Los primeros están realizados de grafito en la gran mayoría de las baterías de iones de litio.

Pues bien, éste grupo de científicos estadounidenses han conseguido demostrar en sus experimentos cómo se puede llegar a fabricar nanoparticulas de carbono y ánodos microlámina del poliestireno de las esponjas de los embalajes.



Uno de los componentes del equipo de investigadores creyó pertinente hacer algo que pudiese ser de utilidad con éste tipo de materiales, y se pusieron manos a la obra con sus experimentos. Así mismo el profesor Vilas Pol expresó, que recibían muchos corchos de las cajas y paquetes de embalajes mientras estaban remodelando su nuevo laboratorio, y así es como surgió esta espectacular idea.



No sólo se llega a encontrar un uso a este tipo de materiales que dan lugar a su reciclado de forma correcta, sino que además con su nueva utilidad dan un servicio aún mejor si cabe, beneficiando a las baterías de litio para que den un mejor resultado en su función.



El proceso para llevar a cabo esta nueva tecnología es muy barato, beneficioso para el medio ambiente y para los seres vivos y también resulta muy ventajoso para su fabricación a escala industrial.

Anuncios

Así pues, solamente se puede esperar que se ponga en práctica y empiece su manufacturación para que las nuevas baterías entren en el mercado.

Podemos llegar a pensar que muchas de las cosas que nos rodean en la vida cotidiana no tienen ninguna utilidad práctica para nuestras vidas materialistas y caóticas, pero si nos fijamos como bien han hecho estos científicos de una Universidad de Indiana, todo puede llegar a encajar en un equilibrio entre el medio ambiente y las nuevas tecnologías, de este modo damos nuevas utilidades a cosas que parecen insignificantes. #Investigación científica