30 euros, un smartphone, un pinchazo en el dedo y esperar 15 minutos. Así de simple va a ser saber si a uno lleva el treponema de la sífilis en la sangre o es portador del VIH.

Científicos de la Universidad de Columbia (EE.UU.) han ideado esta alternativa práctica, accesible, rápida y económica (30 euros frente a los 15.000 euros que cuesta el tradicional y complejo test de Elisa), que va a revolucionar el diagnóstico de esta enfermedad.

El nuevo dispositivo funciona de una forma muy sencilla: uno se pincha el dedo, deposita una muestra de sangre en el accesorio o dongle (que no necesita baterías) y conecta éste al smartphone (Android o iOS), que realiza un triple test de anticuerpos, los del VIH, los que detectan las bacterias de la sífilis (treponemas) y otros no treponémicos usados para detectar esta infección bacteriana.

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Y en 15 minutos se obtiene el resultado.

Además de la preservación de la intimidad del usuario en esta delicada prueba, se persigue que esta capacidad de diagnóstico sea accesible a todo el mundo, especialmente en zonas depauperadas como ciertos países de África, donde por cierto se realizó (en Rwanda) el estudio piloto con 96 individuos, según publica la revista Science International Medicine.

En palabras de Samuel K. Sla, líder del equipo de investigación que realizó el estudio, "acoplando estos últimos avances en electrónica de consumo con microfluídos, los diagnósticos de laboratorio se pueden hacer accesibles para casi cualquier población que tenga acceso a un teléfono inteligente y esta capacidad puede hacer que los servicios de salud lleguen a todo el mundo".

La noticia -que coincide con la feria del teléfono móvil que se celebra en Barcelona, MWC, que concluyó ayer- ha incendiado las redes sociales con variopintas reacciones.

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Mientras unos aplauden el avance, otros recriminan que no se destinen más fondos a encontrar la cura en vez de facilitar el diagnóstico o convertirlo en un servicio-producto mercantil más de los smartphones.

Un aplicación más de las infinitas posibilidades que tiene nuestro compañero de viaje, el teléfono móvil. ¿Quién lo iba a pensar hace diez años que llegaríamos a este punto?

#Telefonía móvil #VIH