Actualmente está muy de moda, en el capitalismo digital, venderse uno mismo como una marca (brand, porque en inglés queda más in) y hay gente especializada en este trabajo, para sí o para otros. Entonces, se busca uno las mañas para enlazarse y aparecer en diferentes redes sociales, para tener presencia y que pinchen en tu perfil o en tu logo, mensaje o lo que sea que quieras decir. Pero no olvidemos que aparte de todo esto, hay que trabajar.

Quiero decir, aunque parezca una verdad de perogrullo, que hay que tener una trayectoria laboral previa, no inventársela en la red, porque es un fenómeno tan atractivo e impersonal, que puede llegar a convertirse en un fin en sí mismo, no sólo en un medio de autopromoción.

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Además, con toda esta explosión de cursos de community managers, que ofertan online y hasta en cupones de descuento, el intrusismo y la suplantación están a la orden del día.

Y lo digo yo, que siempre me estoy quejando del intrusismo en la profesión audiovisual, no digamos ya en el sector de la interpretación. Por eso me cuesta apuntarme a cualquiera de estos cursos, además de que no le veo tanta utilidad para mi vida; me parece que todas estas nuevas profesiones digitales están viviendo su propia burbuja, una sobredimensión tecnológica que no sé si es del todo realista, por lo menos en este país.

Quiero decir, que no es hacerse un cursillo de fin de semana de community o de social media picapedrero, y ya de ipso facto, encontrar un curro que mole en el nuevo mundo virtual de las redes sociales y las webs colaborativas.

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Me temo, que al igual que en las profesiones artísticas, hay más de voluntariado (voluntarioso) y trabajo gratis.

Personalmente, da cada vez más pereza el mundo digital, sobretodo cuando no tienes ninguna experiencia laboral nueva real ni tangible. Me es más fácil inventarme algo en las #Redes Sociales, en el mundo virtual, aunque no tenga nada detrás, aunque sea puro humo. Creo que aunque pueda haber oportunidades de trabajo, si el trabajo virtual no va a apoyado de un trabajo sólido detrás, al que sirva como apoyo y promoción, todo queda muy limitado. No es tan fácil ser emprendedor, aunque desde los medios y el gobierno se anime a ello, ya que es una manera de que las instituciones públicas se quiten de en medio y te dejen la responsabilidad a ti, de tu éxito o fracaso. Un engañabobos..