¿Os imagináis poder generar la energía desde casa y olvidarnos de la factura de la luz? Parece que no es una utopía, pues es lo que nos promete Elon Musk, el físico fundador y director ejecutivo de Telsa y SpaceX. Musk afirma que puede acabar con la factura eléctrica en los hogares, y no estamos hablando de un futuro remoto, sino que el producto en cuestión estaría casi listo para su comercialización de aquí a unas semanas.

Musk aún no explicado los detalles del producto, pero según The Verge podría tratarse de una batería de hidrógeno recargable mediante energías renovables; esta batería podría almacenar la energía necesaria para proveer a los hogares durante una semana cargándola tan sólo una vez.

Anuncios
Anuncios

Esta tecnología se basa en el sistema utilizado por el Toyota Mirai, el primer vehículo de pila de hidrógeno para el público que se produce en serie. La batería de Tesla sería portátil y podría recargarse en puntos específicos de recarga del fabricante o combinándola con sistemas basados en #Energías renovables, como la eólica y la solar.

Así, las personas serían responsables de la producción y gestión de la electricidad en su hogar, facilitando a miles de usuarios la independencia del sistema de red eléctrico. Los consumidores que abogan por la autonomía energética recibirán esta propuesta con los brazos abiertos.

Los que no estarán tan conformes serán las compañías eléctricas, sobre todo en España, pues al ser un sistema mucho más proteccionista y opuesto al autoconsumo, al contrario que el norteamericano, pueden surgir trabas legales.

Anuncios

Si todo sucede según lo previsto, estas compañías no tendrán tiempo de reaccionar antes los cambios, pues en pocos meses es posible que algunos de los usuarios comiencen a ser "autónomos" para producir ellos mismos la electricidad y dejar de pagar las facturas.

España ha sido uno de los principales países defensores del "impuesto al sol", una tasa para los usuarios de sistemas de autoconsumo, que se incluyó en el Real Decreto de Autoconsumo, aún sin aprobar; pero la Comisión Nacional de la Energía pidió su supresión por considerar que hace inviable los proyectos de autogeneración.