Como el belga Bart Weetjens, soy una amante temprana de los roedores. Creo que la culpa la tuvo Walt Disney y la desdichada Cenicienta.

Tras realizar un viaje a tierras africanas, este ingeniero, industrial fundador de la organización APODO, "Anti-Personnel Landmines Detection Product Development", observó cómo, unos grandes roedores, campaban a sus anchas por las calles, igual que podrían hacerlo cualquier gato o perro callejero.

Estas ratas, no más grandes que un pequeño gatito, evidentemente, adaptadas a aquellas tierras subsaharianas, fueron el foco de atención de Weetjens.

Una de las protagonistas de esta historia, es la preciosa Ziko.

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Se comporta como cualquier mascota, no se resiste al capricho de un exquisito plátano, y reacciona gustosa a las caricias. Pero Ziko, es algo más que una mascota. La misión para la que fue elegida por Weetjens, es más que peligrosa. Perfectamente entrenada en la búsqueda de minas antipersona, recorre grandes espacios de terreno para detectar los restos de estos amenazadores artefactos que, tras la guerra, quedaron enterrados. La ONU estima que más de 2 mil personas resultaron mutiladas o muertas por su causa, hasta la llegada de estos héroes peludos.

Gracias a Ziko y tres centenares más de estos ejemplares, se ha llevado a cabo la misión para la que han sido entrenadas. Tan sólo en este año han detectado casi 600 minas sin contar tres centenares más de otros artefactos de artillería. Se calcula que, hasta ahora, han dejado libre de minas, casi 430 mil m2 de territorio mozambiqueño.

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Gracias a que su peso no llega al kilo y medio, amén de facilitar su transporte, resultan ideales para esta tarea. Con un peso superior o igual a los cinco kilos, esto no sería posible.

Ziko y su equipo, han sido entrenadas en Universidad Sokoine de Agricultura en Morogoro (Tanzania). Allí les enseñan la asociación existente entre un "click" y el TNT. Una vez detectan el artefacto, escarban ligeramente la superficie, en señal de aviso y como no, reclaman un apetitoso plátano como premio. A pesar del drama que envuelve todo esto, y tras los entrenamientos, enternece comprobar cómo se crea un estrecho lazo entre estos pequeños héroes y su adiestrador. Se puede decir que, cada una de ellas, posee una identidad única, dato que los entrenadores señalan a los componentes de los respectivos equipos de desactivación, a fin de facilitar su manejo en esta labor.

La ONU calcula, que en este año, Mozambique quedará limpio de minas antipersonales. Que así sea. No olvidemos nunca, el agradecimiento y el respeto que les debemos a estos héroes y a todos aquellos animales que, de un modo u otro, nos hacen la vida más fácil. #Animales