India acaba de enarbolar con éxito su nuevo lanzador pesado, GSLV-MkIII, mediante un vuelo suborbital de prueba. La agencia espacial india (ISRO) aprovechó la oportunidad para lanzar un prototipo de cápsula tripulada, lo que sugiere que India podría realizar viajes tripulados a más corto plazo del año 2020.

Desde hace unos años el progreso de la tecnología espacial de India continuaba, pero sin embargo pasaba desapercibida. En 2013 se lanzó el primer satélite del futuro sistema de posicionamiento y navegación IRNSS (Indian Regional Navigation Satellite System). Posteriormente una nave India logró alcanzar la órbita de Marte y, con cierta indiferencia acaeció el vuelo de prueba de un nuevo cohete de lanzamiento, el GSLV-MKIII (GSLV Mark 3), con el objetivo de alcanzar una órbita geoestacionaria, y verificar que en el futuro podría propulsar una nave espacial con capacidad para dos o tres astronautas.

Este primer lanzamiento del GSLV-MkIII, desde la rampa SLP del Centro Espacial Satish Dhawan, en la isla de Sriharikota, consistió en un vuelo suborbital de unos 125 km de altitud para verificar su comportamiento de vuelo y la separación entre sus diversas etapas y la de propulsión. Otro aspecto de la misión era probar una simulación de una cápsula tripulada de unas 3,7 toneladas, de 3,1 metros de diámetro y 2,7 metros de altura, denominada CARE (Crew module Atmospheric Reentry Experiment). El objetivo fue estudiar cómo se comportan el módulo de la tripulación y su escudo térmico, formado por losetas de carbono y compuestos fenólicos, durante la reentrada en la atmósfera terrestre.

La prueba ha dado resultados satisfactorios La cápsula después de alcanzar una altitud de 126 kilómetros, descendió a la Tierra mediante paracaídas, sobre la Bahía de Bengala después de entrar en la atmósfera a una velocidad de más de cinco kilómetros por segundo. Estos avances espaciales siguen siendo poco difundidos, con la excepción de la misión orbital a Marte, que fue bastante seguida. La empresa Arianespace, está siguiendo de cerca el desarrollo de este nuevo lanzador pesado. Aunque el GSLV-MkIII no intente conseguir un lugar en el mercado de lanzamiento de satélites abierto a la competencia, India con su propio lanzador, no tendrá que utilizar los dispositivos Ariane 5 o 6.

De hecho, India ha desarrollado servicios de satélites para telecomunicaciones, observación de la Tierra, meteorología y las familias de lanzadores necesarios para ponerlos en órbita, sin embargo todavía no tiene la capacidad de ubicar en órbitas geoestacionarias a sus satélites de telecomunicaciones. Para ello, utiliza los servicios de Arianespace con quien mantiene excelentes relaciones comerciales.

Con posibilidad de situar de 10 a 20 toneladas en órbita baja y hasta casi cinco toneladas en órbita geoestacionaria, el GSLV-MkIII debe completar la gama de vehículos de lanzamiento de ISRO para satisfacer necesidades que no están cubiertas actualmente. Todavía se requerirán varios años antes de que entre en servicio.