Las burbujas del champán descorchado al posarse Philae sin ninguna complicación han estallado al comprobarse que no estaba en la zona elegida sino en uno de los sitios que se quería evitar. Philae se ha posado en una zona escarpada posiblemente poco estable y encima no está correctamente amarrada. Aunque en realidad, la preocupación principal la encontramos en que donde está no recibe suficientes horas de Sol para cargar las baterías, las cuales se están descargando y en pocas horas, si no lo ha hecho ya, va a dejar de funcionar.

Como dije en mi anterior artículo, estamos hablando de un viaje de diez años con trayectoria arqueada, es decir, se lanzó y durante el viaje tuvo diferentes carambolas con planetas y otros objetos que le cambiaron la dirección y la velocidad para llegar a un punto donde a cierta hora había de pasar ese cometa, sin olvidar que el resto de objetos que lo impulsaron a ese punto también se mueven. Las naves que inauguraron este tipo de viaje fueron las Voyager siendo la Voyager 2 la que más lejos llegó saliendo en 1977 de la Tierra, pasando por Júpiter, Saturno, Urano y llegando a Neptuno en 1989 después de recorrer más 4.500 millones de kilómetros con solo una desviación de 300.000 y un retraso de 3 minutos.

El espacio es un lugar peligroso. La precisión actual en este tipo de viajes nos da muchos éxitos, aunque hay fracasos estrepitosos. Exceptuando una expedición a Marte en que los cálculos se hicieron en millas (porque se hicieron en Inglaterra) y la NASA creyó que eran Km; el resto desaparecen de la telemetría o dejan de comunicar sin saber que caray ha pasado.

El espacio no es el vacío que nos vende la Ciencia-Ficción sino que hay piedras de diferentes tamaños que se mueven a velocidades muy superiores a la del sonido, siendo estas disparos de arma de fuego permanentes a la espera de una víctima para atravesar. En este sentido uno de los mantenimientos más importantes de los Transbordadores Espaciales es el cambiar baldosas refractarias rotas por impactos durante sus misiones. Todos estos objetos no son detectables pero afortunadamente son pocos en comparación a las dimensiones del sistema solar, aun así no deja de ser una lotería llegar a completar el viaje (uno de los motivos de porque no se vuelve a la Luna).

¿Por qué se hace si hay tanto riesgo? Conocer el espacio es primordial para la humanidad porque estamos tremendamente ligados a él. Formamos parte de éste, y las fuerzas que se desenvuelven en él pueden acabar con nosotros como lo hicieron anteriormente con los dinosaurios. Hoy no estaríamos en condiciones ni de prever una inminente destrucción de la humanidad, pero con el tiempo puede que incluso tengamos manera de librarnos de ésta; aunque para conseguirlo primero hemos de aprender cómo funciona. Puede que hoy parezca algo inútil pero los avances, que hoy nos han alargado la vida, nacen de la investigación de gentes que nunca pudieron disfrutar de ello. Se lo debemos a nuestros descendientes y a los que nos precedieron y nos han puesto donde estamos.