Un acontecimiento que se lleva esperando varios años es el aterrizaje de la sonda Rosetta sobre un cometa y hoy es el día que han elegido para hacerlo, tras muchos años de viaje en el espacio, la sonda ha conseguido llegar al cometa elegido, el 67P.

Si no había ningún imprevisto la sonda tenía que realizar su aterrizaje sobre las 17:00, cosa que ha conseguido gracias a los interminables esfuerzos que han hecho los investigadores para este suceso.

Pasadas las tres y media de la tarde las agencias espaciales empezaban a informar sobre la situación en la que se encontraba la sonda en ese preciso instante. Pocos minutos después se podía ver la primera imagen que había sido tomada por Philae donde se podía ver la aproximación del cometa hacia su destino, eso sí, había que tener en cuenta que existía un tiempo de respuesta desde que se enviaba la señal hasta que llegaba bastante elevado (unos 28 minutos) por lo tanto no podían cometer ningún tipo de error.

La velocidad a la que se produciría el impacto es de 1 metro por segundo, un fuerte golpe que podría hacer rebotar al dispositivo si los arpones que incorporaba no se anclaban correctamente, no obstante también contaba con un motor que le ayudaría a hacer fuerza a estos.

A las 17:04 se confirmaba la noticia, conseguían aterrizar la sonda sobre la superficie del cometa, unos instantes de alegría que se plasmaban mediante aplausos en la sala de control de ESA, pero aún quedaba lo más complicado, cerciorarse de si realmente había surgido algún fallo al posicionarse. 

Finalmente se pudo saber que todo fue sobre lo previsto pero que estaban teniendo problemas con la estabilidad y estaban también barajando la posibilidad de volver a colocar los arpones de una manera más adecuada en la superficie.

No tardaremos mucho en ver los primeros análisis que está realizando la sonda tras su aterrizaje además de algunas fotografías que por lo que se sabe, ya han sido tomadas.

Este hecho muchos lo comparan con la llegada del hombre a la luna ya que ha llevado un gran trabajo detrás durante muchos años con el cual esperan obtener nuevas informaciones sobre la composición de los cometas además de su procedencia.