La tecnología no deja de sorprendernos, nadie queda indiferente ante el afán creador de nuestros investigadores que, día a día, demuestran cómo la realidad supera a la ficción en muchos aspectos.

Dos buenos ejemplos de los inventos que han revolucionado nuestras vidas durante el último año y aspiran a continuar mejorando (pues es una ley básica de la economía de mercado que, tras la fase de desarrollo de los nuevos productos, aparecen los llamados plagiadores que inducen a mejoras y una notable reducción de su precio, tal y como ocurrió con las tablets). Son el skate volador Hendo, inspirado en aquel que conocimos en los años 80 gracias a Regreso al Futuro, y el Apple Watch.

Anuncios
Anuncios

En este caso, el gadget en cuestión tan solo cuenta a día de hoy con una autonomía de batería de apenas 15 minutos y sus unidades son muy limitadas y costosas (es de mencionar también que requiere de una pista específica de aluminio o cobre para funcionar, por no mencionar su comprensible inestabilidad).

Quizá, no nos falte mucho para encontrar a nuestros jóvenes y no tan jóvenes plagando las calles futuristas de las grandes ciudades con estos ingeniosos aparatos; por supuesto, esta tecnología no se quedará en simple diversión, ya se está desarrollando con aplicaciones de seguridad para edificios y objetos de valor como museos frente a amenazas de la naturaleza como los terremotos, según afirman, cada día más presentes.

Volviendo al pleno presente (y a una capacidad adquisitiva más normal) el que sin duda ha venido para quedarse, es el Apple Watch (al concepto se le ha llamado smartwatch) lanzado por la famosa compañía de la manzanita y que no alcanzando los 400 € nos permite disfrutar de alta tecnología al alcance de nuestra muñeca, combinando la tecnología táctil con la comodidad y sencillez de todo reloj de pulsera.

Anuncios

La apuesta de la firma fue presentada el 9 de septiembre y estará en nuestras tiendas en 2015, aspirando a convertirse en los próximos años en un artilugio tan habitual como los smartphones.