Ya hace más de un mes que escribí “El otoño entra justo en su equinoccio” aunque este sólo fue un amago de otoño. Como sucedió el año anterior hasta noviembre no han llegado las temperaturas otoñales. Para muchos españoles que están pasando un mal momento y que la derogación por parte del TC del decreto de Pobreza Energética, dictaminado por la Generalitat, pero que en vez de extenderlo el Gobierno Central impugnó por “agravio comparativo”; no es muy buena noticia su llegada, porque sus casas se convertirán en un verdadero infierno.
Como ya dije hace un mes la variabilidad en las fechas del inicio de las estaciones, así como la severidad o simplemente evolución; no son nunca iguales. En realidad lo preocupante es la normalización de la excepción. En lo que llevamos de siglo aún no hemos tenido una estación dentro de la media de lo que era una estación en el siglo XX, y esto realmente es muy preocupante. Encima experimentamos procesos altamente virulentos, los cuales no tienen nada que ver con las clásicas gotas frías de otoño. Solo un dato pensemos en el número de inundaciones que ha padecido nuestro país este último año, pues sólo nos han cruzado borrascas, ni una sola gota fría.
Este fin de semana el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) ha hecho público su informe sobre donde estamos en el Cambio Climático. Éste ha sido demoledor. Todos los índices están ya por encima de los valores puestos como lindes. A su vez la ONU ha hecho un llamamiento desesperado para hacer algo, y hacerlo ya. Todas las proyecciones de continuar igual son desastrosas en el mejor de los casos, en palabras de Ban Ki-moon (Sec. Gen. de la ONU) “antes que sea irreversible
La ONU propone una reducción a la mitad de las emisiones de CO2 antes del 2050, para conseguir el cero de emisiones en 2100. Obviamente la industria tanto del Petróleo como del Carbón y el Gas se han puesto las manos a la cabeza. Según el informe de los expertos en energía de la ONU, esto sería posible sin parar el crecimiento, aunque este se vería algo ralentizado; pero la perspectiva de continuar como hasta ahora sería mucho peor.
No creo que en menos de una semana salgan informes, pagados por la industria de las energías fósiles (aunque no aparecerán como es lógico), donde relativizaran el informe del IPCC. De hecho la prensa conservadora (y pro petróleo) ya están denostando al director científico del IPCC. Hoy la industria del petróleo está pasando horas baja, el precio baja y las perspectivas es que lo haga más; si añadimos un Deat Point al consumo veremos como los mercados huyen despavoridos del que hasta hoy había sido el valor refugio por excelencia (leer “El petróleo cae por debajo los 90$ y saltan las alarmas”).
Afortunadamente para las petroleras, en cambio un desastre para nuestro planeta, los gobiernos no están por la labor. Hay muy buenas palabras pero ningún hecho. Aunque sí que hay hechos pero en sentido contrario, como designar a Arias Cañete Comisario Europeo de Clima y Energía. De la misma forma que Europa parece reírse de la ONU diciendo que apoyara las renovables y manteniendo su compromiso en el Cambio Climático; y luego pone a promover renovables y hacer cumplir las reducciones de CO2 a un propietario de petroleras.
Estamos en un momento crucial de la existencia humana en este planeta. Aunque en realidad para la mayoría de españoles (excepto los que padecen pobreza energética), el alargamiento del verano sólo les preocupa por si la temporada de esquí se retrasa.


#Calentamiento global