Si alguien pregunta por trabajos con poco futuro, seguramente en todas las listas sale la minería del carbón. El carbón históricamente ha generado muchos puestos de trabajo, aunque la mecanización los ha ido disminuyendo; pero aún en muchas partes del mundo en desarrollo esta minería, que rayaría en la esclavitud, da de comer (mal comer para ser exactos) a mucha gente desde la más tierna infancia. Actualmente se cierne un peligro sobre esta forma de ganarse la vida, aunque el carbón le quedaría casi 300 años de supervivencia con el consumo actual, la necesidad de reducir emisiones de CO2 pone en entredicho la continuidad de esta minería.

El carbón fue el motor de la Revolución industrial.

Anuncios
Anuncios

Las máquinas de vapor de los siglos XVIII y XIX las movieron esas piedras negras que se podían quemar. Pero el siglo XX descubrió un nuevo combustible, el petróleo, que era más manejable, fácil de extraer y tenía más posibles usos. A más le apareció un tercer competidor con iguales prestaciones pero que no emitía residuos sólidos (cenizas) al aire, algo que reducía la contaminación que padecían la mayoría de ciudades. Aun así como sistema de generación de energía masivo continuó siendo el rey, y ni la novedosa energía nuclear pudo discutirle esta supremacía (excepto en Francia) al ser ésta mucho más cara.

Pero el Cambio Climático ha puesto en duda la supremacía de todos los combustibles fósiles, por esta razón el carbón presenta tanto ventajas como desventajas frente al petróleo y el gas.

Anuncios

Por una parte, no se degrada, de hecho el carbón de alta calidad tiene más de 300 millones de años, algo impensable en el petróleo o el gas que acaban saliendo a la superficie y ésta los destruye, así que cerrando la mina el carbón que allí hay continuará estando a la espera de que alguien venga a explotarlo. Pero, por otra parte, presenta elevada contaminación, pues el carbón genera mucho hollín, aparte de que arrastra mucha arena difícilmente separable que va al aire en forma de partículas en suspensión, que se sumarían a la contaminación del resto de hidrocarburos.

Aunque el carbón hoy tiene aliados, por una parte, los países productores acabados de llegar, como son Australia y Canadá que, con una minería intensiva a cielo abierto, producen carbón de baja calidad pero muy barato, gracias a que extraen mucho con poca mano de obra. Puede que no genere gran cantidad de puestos de trabajo, pero sí ingresos a los gobiernos en un momento de crisis; por el otro, los países en vías de desarrollo que no disponen de ingresos suficientes para invertir en el cambio de sistemas de extracción de energía ni menos en investigación sobre ellos, sin mencionar que sus yacimientos de carbón, normalmente anticuados, dan de comer a mucha gente con posas posibilidades de reciclaje para otra industria.

Para variar, la humanidad va tarde. Los actuales planes de reducción son a plazos que no nos podemos permitir. Pero cambiar de fuente energética no se hace en dos días. #Calentamiento global