Las luces de LED son cada vez más utilizadas. Ahora se utilizan desde la lucecita para saber si el móvil está cargado, hasta para crear imágenes, como los televisores LED o los carteles publicitarios que vemos por la calle y que tanta luz tienen, en el flash de nuestros teléfonos móviles, etc.

Pero este tipo de luces no se inventaron en este siglo, ni mucho menos. Esta tecnología lleva entre nosotros hace unos cincuenta años, después de que en 1962, Nick Holonyak la descubriese y, en esta misma década, se comenzara a producir de forma industrial.

En estos comienzos, solo existía luz LED roja, amarilla y verde, de baja intensidad de luz, por lo que la función de estas bombillas se limitaba a mandos a distancias, señalizadores de encendido y apagado...

Anuncios
Anuncios

etc.

Poco a poco, la intensidad de estas luces comenzaron a hacerlas mayores, pero no conseguían hacer un LED que produjese luz azul, o por lo menos de una intensidad aceptable

Hay que destacar que los colores primarios son el rojo, verde y azul, tal y como indican las siglas RGB, por lo que este color, el azul, es necesario para crear el color blanco (que aparece con la unión de estos tres colores primarios), así como luces de otros colores y, claro está, a día de hoy, es necesaria para las televisiones de LED.

Así pues, Shiji Nakamura (el inventor que consiguió la luz de LED azul, en el año 1993) ha sido galardonado con el Nobel de física, pero no le ha sido fácil conseguir que se le reconocieran su gran invento, puesto que a pesar que este LED azul proporcionó más de 500 millones de euros a la compañía que lo comercializo, Shiji solo recibió 180€, aunque a día de hoy, la empresa ha sido condenada a indemnizar con unos 7 millones de euros a Nakamura.

Así pues, se puede apreciar que este descubrimiento o invento ha sido muy importante para el mundo, tanto para la creación de todos los colores posibles como para la creación de luz blanca, aunque es a día de hoy cuando se están empezando a consumir más este tipo de bombillas.

Anuncios

#Investigación científica