En mayo de 2011, la nave Endeavour despegó para hacer el que sería el último viaje de los Transbordadores Espaciales. Después de 19 años dos accidentes graves donde murieron las dos tripulaciones, siendo estas las únicas víctimas en misión de la NASA, y 114 misiones se puso fin a este programa. El elevado coste, la poca autonomía real de la nave (se suponía que podía llegar a la Luna pero no se movía de órbitas cercanas), y sobretodo su obsolescencia, llevaron a cerrar el proyecto. Aunque en términos generales se puede considerar exitoso, no se cumplieron nunca sus objetivos iniciales, en buena parte porque la exploración humana del espacio pasó en segundo término. Pero lo peor del final de los STS fue que no había previsto programa de sustitución, relegando la NASA a segundo orden al no poder transportar astronautas a la ISS.
La solución encontrada por la NASA para continuar mandando material a la ISS era la subcontratación, en la más pura lógica capitalista. Y en este sentido el cohete Antares de la Orbital Sciences Corp era uno de los que se usaban para mandar suministros a la estación.
Ayer martes el transbordador no tripulado Antares estallo pocos segundos después de haber despegado. Gracias a la retransmisión en directo hay cantidad de imágenes y filmaciones donde se puede observar que en la unión de las secciones, este expulsa gas (ver foto); posteriormente empieza un incendio en esa sección, y colapsa sobre la sección de despegue (ver foto); produciéndose la consecuente explosión. La compañía que era quien también comandaba la misión, siendo el cohete lanzado desde sus instalaciones en Virginia (no el mítico Cabo Cañaveral de Florida) ha impuesto el silencio absoluto a sus ingenieros; a la espera del dictamen final de la NASA que es quien se hace cargo de la investigación.
Por lo que se observa en el video caben dos hipótesis: Que los motores de la sección superior se han encendido con el despegue, o que una grieta dejara escapar combustible que se incendiara con el calor que emiten los motores de despegue. Pero insisto que no hay comunicado oficial al respecto. La nave transportaba 3,2 toneladas de suministro para los seis tripulantes actuales de la ISS, aunque este tipo de percances están contemplados y por tanto no se ha de padecer por la supervivencia de la tripulación, se habrá de montar o avanzar una misión Soyuz para no ajustar el margen. Hoy por hoy la suervivencia en el espacio sólo es posible con suministros desde la tierra, y en caso de problemas importantes para la supervivencia de la tripulación esta dispone de una Soyuz acoplada permanentemente a la ISS.
Este contratiempo pone en un problema el plan de subcontratación. Aun por saber que ha hecho explotar la nave, cabe preguntarse si estos cohetes seguían las especificadores, normas y protocolos; o simplemente como sucede en todas las concesiones, se han hecho recortes o se han tomado decisiones desde la cúpula de la compañía (normalmente formada por financieros, y para más concreción del sector armamento) para conseguir mayores beneficios. La NASA pensaba subcontratar hasta los transbordos de astronautas a la ISS, incluso se habían presentado prototipos a concurso. Aunque los grandes logros de la ciencia han sido en el campo privado, nunca han salido de una gran compañía consolidada, porque con dinero es más barato comprar que inventar. La NASA habría de tomar nota.


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