Pronto hará 17 años de la firma del Protocolo de Kyoto que impulsaba la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. De ese protocolo se cumplió la parte que hace referencia a los CFC que ya se estaban erradicado debido a otro efecto también nefasto para la atmósfera: la destrucción de la Capa de Ozono; pero la más importante la reducción de emisiones de CO2, derivadas de la combustión de hidrocarburos para la consecución de energía, no sólo no se ha cumplido sino que las emisiones han aumentado. Un informe encargado por las Naciones Unidas al Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) muestra que en los últimos 30 años no sólo se acumula CO2 en la atmósfera, tambén muestra una aceleración que casi dobla el ritmo de acumulación que había en los años 80.

La consecuencia es clara las temperaturas medias del planeta aumentan, debido a que el efecto invernadero, efecto provocado por el CO2 y otros gases, disminuye la cantidad de calor que la atmósfera libera al espacio. Aunque también hay voces que discuten la validez de la existencia de una correlación entre el aumento del CO2 (incontestable) con el aumento de temperaturas (este también demostrado pero discutido por los negacionistas); aunque la prueba es irrefutable si se comparan las dos curvas: la de concentración de CO2 por año, con la de temperaturas medias por año.

Sea como fuere el CO2 ha subido de forma vertiginosa alcanzando las 400 ppm. Esta cifra obviamente es un número redondo, pero obedece a dos criterios. El primero 200 ppm era la concentración aproximada que había de CO2 antes de generalizarse la Revolución Industrial a mediados del siglo XIX, en consecuencia 400 ppm es doblar esta concentración. El segundo es más significativo; han existido periodos con mucha más concentración como el Cretáceo, aunque era varias veces superior a esta, o en el Plioceno periodo más reciente donde hay concentraciones del orden de ésta; pero nunca en los 600.000 últimos años, periodo donde tenemos registros fósiles que indican directamente concentración CO2, temperatura y otras variables climáticas, se ha llegado a esta concentración. En estos momentos no disponemos de ningún dato que nos muestre como puede ser el clima con esta de CO2.

El clima no es algo lineal, y nuestro actual clima es muy frio en comparación al del Plioceno. Así que cabe esperar que de una forma u otra el clima evolucionará hacia parecerse al de este periodo, y a tenor de la virulencia que está cogiendo el actual clima éste tenderá por la forma rápida y devastadora. Ya hable en "Nuestro mundo se hunde sin remedio" de como la desaparición de los glaciares obligará a una migración de 3.000 millones de personas; aunque no sólo se verá involucrada la costa, también los cultivos en el interior padecerán el cambio de clima con la consecuente deslocalización y desaparición de especies.

Nos podemos preguntar ¿podemos parar el cambio climático? A estas alturas no. En "Se acelera el aumento de gases invernadero en la atmósfera" hablaba que los hidruros de metano de los fondos oceánicos empezaban a liberar metano debido al incremento de temperatura. También el incremento de temperatura baja la capacidad de absorción de CO2 del agua, bajando la tasa de absorción de este y consecuente conversión en O2 por parte de las algas del plancton. También el calor libera el CO2 absorbido por el hielo. En definitiva sólo por el hecho de haber llegado a estas temperaturas ya creamos incremento de CO2.

En un llamamiento desesperado de las Naciones Unidas, se exhorta a una parada drástica de las emisiones, lo que es un eufemismo de "parar de quemar petróleo, carbón y gas YA". Obviamente esto no se llevará a cabo porque en el estado que está aún el tema de las energías renovables sería prácticamente un "shutdown" de la actividad humana. #Calentamiento global

Hoy estamos delante del desafío más importante que tiene la humanidad y como sucede delante de todos los desafíos no hay unanimidad a la hora de afrontarlo. Puede que la mayoría de actores más o menos se pondrían de acuerdo, los intereses de terceros hacen que en conjunto no se avance. Con sobrepoblación sumada a un despilfarro de recursos hemos de afrontar un cambio climático al cual les damos la espalda; provocando que este acabe siendo mucho peor de lo que la humanidad podría aguantar.