¿Quién no ha deseado, en algún momento de su vida, vivir en una casa grande y espaciosa? Se trataría de un lugar que pudiera albergar todo lo que quisiéramos, necesario o no. No obstante, esa casa de los sueños, en su paso a la realidad, se fue empequeñeciendo. Principalmente por factores económicos, muchos nos hemos tenido que conformar con espacios más reducidos, pero con la misma comodidad. Esto es posible gracias a la economía de metros que nos brinda la tecnología, a tal punto que ahora experimenta con nuestra billetera, pues en breve se podrá trasladar todas las tarjetas de crédito en un solo dispositivo, el Coin.

El Coin está diseñado para contener los datos de hasta ocho tarjetas de crédito.

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Se trata de un dispositivo inteligente al que se le cargan los datos de los plásticos, mediante un aparato específico que permite el traspaso de la información. Luego de ello, el Coin estará listo para usarse. ¿Cómo? Pues esta tarjeta de compra tiene un botón con el que el usuario escogerá el plástico y el banco con el que desee abonar. Además, el Coin está programado para conectar con un dispositivo móvil vía Bluetooth, como un mecanismo de seguridad que avisará en caso de que se olvide o extravíe la tarjeta magnética. Si bien el proyecto se presentó en noviembre pasado, la presentación oficial se ha demorado hasta el 2015. Los desarrolladores explicaron que se están realizando grandes mejoras como la implementación de códigos de seguridad para evitar estafas y otros tipos de fraude. Sin embargo, quienes ya solicitaron su Coin, en breve podrán hacer uso de su versión beta -10000 usuarios en total -.

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Muchos son los proyectos innovadores que no prosperan, pero en este caso, Apple es el encargado de su fabricación, un sinónimo de garantía.

Como se ve, la tecnología reduce y optimiza espacios. Ya no es necesario contar con una biblioteca, ya que grandes cantidades de volúmenes caben en una mano, muchos más de los que quizás entrarían en nuestra habitación. Al igual que los e-book, otros dispositivos colaboran en la reducción de espacio, como los teléfonos inteligentes que no solo han sustituido a la tradicional agenda de datos (números telefónicos, direcciones), sino también la necesidad de llevar un magazine, por ejemplo, para leer durante un viaje, puesto que ni siquiera se requiere sacar el ordenador de casa. Cada vez más diminutos y funcionales, muchos otros artefactos fueron empequeñecidos como las computadoras y televisores. Ahora se puede tener la misma casa de hace cincuenta años atrás, por la mitad del espacio.