El #Calentamiento global es un hecho. No sólo lo demuestran los datos tomados año tras año en los diferentes; si observamos a nuestro alrededor veremos que los fenómenos meteorológicos se tornan más virulentos, que las nieves perpetuas de nuestras montañas desaparecen incluso en años con mucha nieve en invierno. Como explique en "Nuestro mundo se hunde sin remedio" los glaciales continentales se están desplomando; incluso grandes extensiones de tierra helada se resquebrajan precipitando su deshielo. En este sentido la noticia de los cráteres Siberianos (leer "El calor funde Siberia, pero puede crear una glaciación") nos muestra que el deshielo conlleva otras implicaciones como la liberación de CO2 o CH4 (metano, gas natural) que hace un efecto de feedback sobre el Efecto Invernadero que acelera el Calentamiento.

Un estudio publicado en Nature Geoscience indica que se ha observado la generación de burbujas de CH4en el fondo oceánico. En concreto en el Océano Atlántico. A una profundidad de 900 metros en frente las costas de América del Norte se observan columnas de burbujas que ascienden. Ese metano forma parte del gas absorbido por los océanos y que el frio hace que se deposite en los fondos oceánicos en forma de Hidruros de Metano. Este hallazgo puede que sea más extenso porque los fondos oceánicos oscilan entre los 4.000 y 6.000 metros, profundidad a la cual no se pueden hacer estudios de este tipo.

Este descubrimiento tiene dos consecuencias importantes. La primera es que el mal llamado Global Warming Hiatus, teoría por la cual estamos en una pausa del calentamiento, es un total fracaso; en parte porque los datos globales solo indican un pequeño ralentimiento en el aumento de temperaturas, pero estas continúan subiendo, y que el calor que encontramos a faltar está siendo absorbido por los océanos empezando a llegar a las aguas profundas. El segundo es mucho más preocupante, este metano es otro gas invernadero que se incorpora a nuestra atmosfera aumentando la potencia de este efecto y acelerando el calentamiento.

No es de extrañar que las dos superpotencias mundiales, China y Estados Unidos, se hayan puesto manos a la obra en la labor de reducir emisiones. Aunque en realidad ni haciendo una medida drástica como no emitir nada en los próximos 100 años va a parar realmente el calentamiento. Aunque no emitiéramos ni un gramo de CO2 nos encontraríamos que con la temperatura actual seguiría liberándose CO2 tanto del hielo como del océano. Pero esto no significa, que como la suerte está echada, sigamos quemando locamente como hasta ahora; porque lo que hay en juego no es parar el Cambio Climático sino que el clima no se nos lleve por delante.