1. Derribando mitos de la cámara réflex

Sea cual sea el nivel técnico que se posea, una cosa es cierta: las mejores fotos se hacen con una cámara réflex. La diferencia salta a la vista, sin necesidad de ser profesional y es que permiten adaptarse a cualquier condición (oscuridad, movimiento, etc.). Todo ello sin perder calidad de imagen.

2. Accesible para todo el mundo

¿Una cámara réflex tiene que ser pesada y ocupar mucho espacio? ¡Primera idea preconcebida! Se han hecho muchos progresos para que las cámaras réflex sean más ligeras y más compactas. Los modelos recientes adaptados para principiantes pesan menos de 500 gramos.

También debes saber que la diferencia de peso en comparación con una cámara compacta está justificada: las cámaras réflex están concebidas para aguantar bien entre tus manos y ofrecer una gran estabilidad, para sacar fotos cada vez más nítidas.

3. Compleja pero no complicada

¿Una cámara réflex está reservada a los profesionales? ¡Segunda idea preconcebida! Los primeros modelos de la gama están concebidos para que la tecnología sea accesible al más novato en fotografía. Sistema de espejos, objetivo, TTL, AF, horquillado... te puedes perder perfectamente en la complejidad técnica de una cámara réflex. Sin embargo, debes saber que, igual que en una cámara compacta, un menú intuitivo permite utilizar tu cámara sin necesidad de dominar todos los ajustes y posibilidades.

Algunos modelos vienen incluso con una ayuda contextual que permite tener más información sobre una función cuando la quieras usar. ¡Sencillo y adaptado a todos los niveles!

4. Más rápida

Elegir una cámara réflex supone elegir una cámara hiper reactiva, capaz de tomar fotos nítidas en todo momento, instantáneas o en ráfaga. ¡Con una cámara réflex de alta gama puedes tomar hasta ocho imágenes por segundo! Esta velocidad se puede explicar por la concepción de la carcasa. Cuando haces una foto con una cámara réflex, todas las operaciones necesarias para el arranque (puesta a punto, medida de la luz, etc.) se desarrollan simultáneamente. En una cámara compacta, estas operaciones se desarrollan sucesivamente.

5. Despierta el lado creativo

El auge de la fotografía digital tiene una parte buena. Tomar fotos con una cámara compacta es fácil y rápido. Pero la cámara réflex es un verdadero placer creativo. Ya sea para las fotos de tus vacaciones o para hacer retratos, la cámara réflex es toda una filosofía.

Composición de la imagen, ajuste de la abertura del diafragma y la velocidad de obturación... ¡fundamentos que encuentran su sentido en el universo de la cámara réflex! Si tu talento como fotógrafo está adormilado desde la época del negativo, ¡es el momento de despertarlo!

6. Sin ningún límite

Por definición, la cámara réflex permite un gran número de ajustes manuales. Esto te garantiza una gran flexibilidad a la hora de usarla, sean cuales sean las condiciones de captura de la imagen.

La otra gran ventaja de la cámara réflex es su versatilidad. Tienes una gran variedad de objetivos separados (gran angular, teleobjetivo…) que te permiten ampliar los límites de tu cámara según la evolución de tus necesidades. ¡Los flashes autónomos son otra forma de aumentar tu creatividad!

7. Para elegir duración

¿Te tienta la experiencia réflex? Sólo es el principio de una larga historia… Efectivamente, comprar una cámara réflex es una inversión perenne. ¡Si mimas tu réflex y la haces evolucionar en función de tus deseos, se mantendrá en la cresta de la ola durante los próximos años! #Arte