La madrugada del domingo ha sobrecogido a los estadounidenses con la noticia de la muerte, por arma de fuego, de la hija de #tyson gay. La menor Trinity Gay, de tan solo 15 años de edad, y que también se dedicaba al deporte de la velocidad como su padre ha perecido como consecuencia de una arma de fuego.

La joven atleta se encontraba en el aparcamiento de un restaurante de la población de Lexington (Kentucky) sobre las 4 de la mañana, cuando se vio envuelta en un fuego cruzado entre dos vehículos. La mala suerte fue a segar la vida de esta joven promesa, que en uno de esos disparos la alcanzó en el cuello. 

Los servicios de emergencias llegaron al lugar de los hechos y, aún con vida, trasladaron a la pequeña al hospital universitario de Kentucky, pero los médicos no pudieron hacer nada más que certificar su muerte.

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El departamento de policía informó que recogió testimonios de los hechos, donde explicaron lo sucedido en la batalla campal entre los ocupantes de dos vehículos, que se encontraban en el aparcamiento de un restaurante, disparándose entre sí con armas de fuego. Dos personas fueron detenidas presuntamente envueltas en el #Tiroteo.

El padre Tyson Gay y familia están consternados por la terrible noticia de la muerte de Trinity y se espera la autopsia, que se realizará este mismo lunes.

Tyson Gay es uno de los mejores velocístas de 100 metros lisos que ha tenido #Estados Unidos en estos últimos años, disputando 3 juegos olímpicos consecutivos.

Opinión del redactor: El mal endémico que sacude a los Estados Unidos desde hace mucho tiempo se llama armas de fuego, el porqué es muy sencillo. Sólo hay que ir a cualquier supermercado, ya sea gran ciudad o el pueblo más pequeño, que allí se pueden comprar armas de fuego con tan solo enseñar una licencia de conducción.

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Allí, parece ser que se aprende antes a disparar que a conducir.  La mala noticia por el resultado de una menor fallecida por desgracia por una bala perdida, no es el primero ni el último, las luchas callejeras, bandas, suicidas, etc. no tiene remedio mientras los dirigentes políticos hagan algo al respecto y se dejen de recibir dinero por parte de la industria armamentística americana. El asunto es muy complicado mientras que los americanos se crean que todavía pueden actuar como en el oeste.