Ha muerto, a los 90 años, en un hospital de Milán. Ha muerto un hombre, un Nobel de Literatura, un pedacito del alma teatral, un fragmento de la modernidad italiana. Ha muerto por problemas pulmonares, contrastando ese silencio con la irreverencia de sus textos, con las brisas de las innovaciones aportadas al reino dramaturgo. Uno más que se va, de entre los grandes que quedaban.

“Misterio bufo”, su obra más aclamada, seguía -y parece ser que va a seguir- siendo representada mundialmente, ofreciendo pinceladas de influencia artística y política a un mundo que aun hoy se fascina del duende de un genio italiano cuyo gusto por ir contracorriente le llevó a cultivar su arte en numerosos campos: desde pintor, pasando por escritor o escenógrafo, hasta ácido político crítico. 

Sus pasos en el difícil mundo del poder le llevaron, primero, a romper con el PCI (Partido Comunista Italiano) apoyando posteriormente al Movimiento 5 Estrellas (M5), mostrando simpatía por su fundador, el cómico Beppe Grillo.

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Muchas de sus obras, como "Aquí no paga nadie", están salpicadas de tintes políticos. Arrojan acciones que combinan lo irreverente con lo humano, mientras nos incitan a la reflexión del impacto social que tienen las decisiones del poder, las acciones que afectan a un pueblo diverso, creativo y superviviente.

«No temo a la muerte, ni la cortejo. Es la justa conclusión de la vida. Sí, soy ateo, pero… cultivo siempre la duda». Tal y como se da en uno de sus pasajes de Misterio Bufo, un alegre y ocurrente loco juega despreocupado a las cartas cuando descubre que ha llegado la muerte, así que intenta enamorarla para evitar que se lo lleve a la tumba, tal y como #Fo ha hecho a través de la confección de un modo distinto y atractivo de crear arte.

No puede evitar ser mencionado, asimismo, que Dario Fo encontró en su amada Franca Rame un apoyo incondicional e inspirador (hasta casarse en 1954 y fundar juntos una compañía de teatro).

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Hace ya tres años de su muerte. Hoy, se cierra el telón en torno a los dos grandes protagonistas de la obra de Fo: el autor, y la inspiración.