La joven de 31 años mantuvo una relación con un hombre y, de forma libre y consentida, grabaron un vídeo erótico para disfrute propio. Hasta ahí todo está dentro de los límites normales y no tendría por qué tratarse de una historia para contar. El problema llegó cuando, tras la ruptura, él decidió usar ese vídeo de forma pública para avergonzarla a ella. Sin duda, el plan de su ex pareja dio resultado puesto que la muchacha se vio sometida a todo tipo de burlas, vejaciones, insultos, descalificaciones y demás lindezas por parte de usuarios de #Redes Sociales llegando la broma, de muy dudoso gusto, hasta la televisión.

El asunto llegó a un límite en el cual la joven se vio obligada a tomar medidas legales y denunció a su ex novio por semejante afrenta.

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Por fin llegó una buena noticia a este respecto para la muchacha, el juez le da la razón, ha ganado el juicio. Sin embargo, la alegría dura poco porque, de forma incomprensible, el magistrado también decide que ella debe ser la responsable de cubrir los 20.000 euros de costes del juicio.

El escarnio público al que se vio sometida esta joven llegó a salir con mucho del ámbito de las redes sociales llegando a tener una canción dedicada por un conocido grupo cómico, ocupando minutos en programas de televisión, con memes y frases escritas en camisetas o en boca de algunos conocidos futbolistas.

La presión ha podido con esta víctima del más absoluto machismo ya que, aunque él aparece en el vídeo, nadie se planteó insultarlo o mofarse de su papel en este asunto, sólo ella tenía que sufrir insultos directos por la calle o en sus redes sociales por un vídeo íntimo que nunca debió salir a la luz.

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El suicidio ha sido la única salida que la joven ha encontrado para escapar del cerco social en el que se encontraba recluida y acosada.

Algunas personas han presentado sus disculpas tras la muerte de la joven, sin embargo, ¿de qué sirve ahora cuando el sufrimiento causado es irreparable? Algunos miembros de la familia lo consideran un asesinato de la mano de las webs que publicaron el contenido, el hombre que dio a conocer el vídeo, la indiferencia de algunos, la crueldad de otros y, como detonante final, la injusta sentencia del juez. #Sexualidad #Mujer