Los hechos ocurrieron en el río Edisto situado en el estado norteamericano de Carolina del Sur. Hanna, de 11 años de edad, se estaba bañando para celebrar su exitosa participación en el certamen de belleza del colegio. Tras la inhalación de la mortal ameba, la pequeña acabó uno de los más emocionantes días de su vida en el hospital.

El organismo llamado Naegleria fowleri y comúnmente conocido como ameba come-cerebros, resulta extremadamente peligrosa por su alta capacidad de introducirse a través de las vías respiratorias y actuar como un parásito que anida en el cerebro provocando meningoencefalitis amebiana primaria, una dolencia mortal que tiene un tiempo de incubación de entre un día y dos semanas.

Anuncios
Anuncios

Así fue en el triste caso de Hanna que, tras pocos días fallecía sin que los médicos pudiese hacer nada para salvar su vida.

Tras el repentino y doloroso fallecimiento de su hija, los padres de Hanna han decidido crear una web que busca la recaudación de fondos encaminados a la investigación de este parásito y la búsqueda de tratamiento para evitar que casos similares se vuelvan a repetir en un futuro sin que exista un remedio médico a las consecuencias fatales producidas por el parásito come-cerebros.

Tras las inhalación de la ameba, su actuación es rápida presentándose síntomas de altas fiebres, cefaleas, violentos vómitos, y obstrucción nasal. Llegados a este punto, el cuadro del paciente avanza rápidamente hacia el coma hasta que la muerte llega debido al edema pulmonar y el paro cardíaco.

Anuncios

Sin duda, una muerte dolorosa y con un gran sufrimiento que hace aún más trágico el suceso.

Como mecanismo de transmisión del parásito, cabe señalar las aguas estancadas, las piscinas climatizadas, lagos, corrientes termales, embalses o manantiales. Sin embargo, también se ha aislado la bacteria contenida en aguas frescas, suelos, arenas, aires con alta contaminación por polvo e, incluso, en frotis realizados a personas en faringe y fosas nasales. Es, por tanto, un organismo tan peligroso como fácil de encontrar en el entorno que conviene conocer para reaccionar cuanto antes frente a los síntomas ya que un 2% de las personas parasitadas son capaces de sobrevivir. #Ciencia #Medicina #Infancia