En las últimas semanas España se ha visto envuelta en graves #Incendios forestales, la mayoría ocasionados por la acción del hombre, pero ¿qué incendios son provocados por pirómanos y qué se esconde detrás de la mente de estas personas? Es un hecho que nuestro país es el más afectado de la Unión Europea por los incendios forestales al año, según Greenpeace más del 96% de ellos son provocados por la acción del ser humano (por negligencias, accidentes o de forma premeditada). Sin embargo, dentro de los incendios que son intencionados, un pequeño porcentaje, el 10%, son obra de los llamados pirómanos.

La #Piromanía es descrita como un trastorno mental que se caracteriza por la conducta reiterada de provocar incendios y por la atracción desmesurada hacia el fuego.

Anuncios
Anuncios

Esta enfermedad es poco común, se calcula que en nuestro país no hay más de unos 150 pirómanos conocidos por las autoridades.

El perfil del #Pirómano

Un pirómano se caracteriza generalmente por ser un varón joven, con un bajo coeficiente intelectual y un historial de problemas sociales. La provocación de incendios es para ellos su vía de escape, su liberación por la frustración que sienten, que únicamente liberan a través de las llamas. Durante el inicio del fuego, estos individuos experimentan en una especie de trance, sin embargo los psiquiatras recalcan que son plenamente conscientes de lo que hacen.

Tras provocar dichos incendios, los pirómanos experimentan una sensación de alivio, incluso algunos expertos llegan a comparar la sensación de alivio que experimentan con un orgasmo. Muchas veces su atracción por el fuego llega a tal extremo que estos individuos se ven en la necesidad de participar en los labores de extinción para admirar su obra y estar lo más cerca posible de las llamas. 

Un caso llamativo en las últimas semanas ha sido el de la detención de una mujer de 56 años en Galicia, autora de 15 incendios en A Coruña, quien fue detenida mientras intentaba prender siete nuevos focos.

Anuncios

Lo más irónico del caso fue que provocaba estos incendios con velas, las cuales prendía con diferentes mecheros, entre los que se hallaba uno con la inscripción “Amo Galicia”.