El pasado 13 de septiembre, María Villar Galaz, de 39 años y sobrina de Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, fue retenida por los secuestradores tras tomar un taxi en la exclusiva zona de Santa Fe, en la capital mexicana,según  informaron conocidos de la víctima.

Serían las 21horas (Hora local) cuando la mujer cogía un taxi en el centro comercial "Patio Santa Fe" frente a las oficinas de IBM en México, donde ella trabajaba. Incluso había llamado a su marido para decirle que iba de camino a casa. Tristemente eso no ocurrió así y la mujer fue abordada por los secuestradores, quienes seguidamente la llevaron por la fuerza a varios cajeros más en donde fueron retirando dinero.

Anuncios
Anuncios

Al día siguiente se pusieron en contacto con la familia para pedir un rescate. La familia lo comunicó a las autoridades y seguidamente el marido y un tío de la mujer viajaron a México acompañados de dos policías españoles para pagar parte del rescate.

En palabras del ministro de exteriores José María Margallo "Se había pagado la cantidad, aunque inferior a la que pedían, y parecía que todo iba a terminar bien"

Margallo ha conocido la noticia este martes durante su estancia en Nueva York (Estados Unidos), donde participa en la Semana Ministerial con motivo del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, aunque en sus declaraciones ayer al programa "La Brújula" de Onda Cero, estaba en constante comunicación con Ángel María Villar, tío de la víctima y presidente de la federación Española de Fútbol, desde el día 14, cuando los secuestradores avisaron a la familia.

Anuncios

"Pese al pago de parte del rescate y de que las expectativas eran buenas,tristemente todo ha tenido un trágico fina" asegura derrotado.

Los secuestradores abandonaban, el pasado jueves, el cuerpo sin vida de la mujer junto a un riachuelo, atada y con una bolsa en la cabeza aunque no se supo en un principio que se trataba de María.

El subprocurador del Estado de México, Germán García, sostiene que el fallecimiento se produjo por "sofocación de vías respiratorias". La víctima "no tenía golpes en el cuerpo" y "no tenemos dato de que haya habido un ataque sexual".

 "Ahora trabajaremos de manera coordinada con las autoridades federales, quienes llevan la investigación del secuestro" , añadió García. El gobierno de México expresó su repudio por este hecho y su solidaridad con los familiares de la víctima.

La portavoz de IBM México indicó que "todos los 'ibemistas' están con los familiares de María", que llevaba "un año y tres meses trabajando como consultora de la División de Servicios de Consultoría de Negocios de IBM México", detalló.

Anuncios

"Sus colegas de trabajo han mostrado una gran empatía con su familia".

Aunque desde la empresa donde María llevaba trabajando año y medio no han querido dar más detalles, sí ha trascendido su constante apoyo a la familia y sincero pesar por el secuestro y posterior asesinato de su compañera.

Unas 100.000 personas son secuestradas en México al año, cifras escalofriantes y que hacen que no sólo turistas o trabajadores extranjeros tengan una angustiosa sensación de vulnerabilidad, sino los propios ciudadanos mejicanos, pues saben sobradamente que "aquí cualquiera puede ser secuestrado".

Los cuerpos policiales mexicanos han invertido mucho dinero y esfuerzo en perfeccionar la habilidad de sus negociadores, pero, según las autoridades, los grupos criminales también se aseguran de tener un negociador experimentado cuando secuestran a alguien lo que dificulta en gran medida la labor de liberación. #AngelMaríaVillar