La Operación ‘HAROLD’ de la Policía Nacional ha imputado en Pamplona a tres sospechosos que podrían haber estado hackeando varios correos electrónicos para hacer transferencias en cuentas bancarias desde hace un par de meses.

Este fenómeno de robar datos personales en #Internet para después acceder a las cuentas bancarias de los usuarios recibe el nombre de ‘fishing’, (pescando en inglés) y se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los delitos informáticos más comunes.

Ya en el mes de abril hubo ciudadanos que denunciaron a sus bancos la intrusión y utilizamiento de sus cuentas por parte de terceros, lo que derivó en que muchos prefiriesen cambiar de entidades ante la inseguridad generada por los ‘pescadores’.

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Los individuos accedían a los correos electrónicos de las víctimas para utilizar sus datos personales y suplantar su identidad en la web con el fin de solicitar transferencias bancarias a otras entidades. En total, los presuntos estafadores pudieron hacerse con un botín de hasta 28.852 euros.

Fuentes de la Policía Nacional de Navarra informan de que estos ataques informáticos por parte de hackers son conocidos como ‘Man in the Middle’ (hombre en el medio en inglés). El nombre se debe a que el intruso se encuentra en medio de dos partes, la víctima y la entidad bancaria, y es ahí precisamente donde actúa para tratar de que ninguna sea conscientes de que hay gato encerrado.

Suele llevarse a cabo por grupos organizados de carácter internacional que contratan ‘hackers’ para que interfieran en los mails de las empresas.

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El dinero obtenido del robo informático suele ingresarse en cuentas bancarias abiertas de varios países,  normalmente con documentación falsa.

Aunque es una práctica más común en otros países, no es difícil encontrar a delincuentes de la informática en España pese a la gran dificultad que supone realizar este tipo de delitos con éxito. Por esto mismo, el cuerpo de policía de Navarra ha debido actuar con cautela y paciencia para seguir la pista a los implicados y resolver los cuatro casos denunciados.

Para evitar que se repitan más casos de estafa electrónica, la Policía Nacional ha recomendado que no se faciliten contraseñas a nadie, que  se cambien con cierta regularidad , y, sobre todo, que sean contraseñas fuertes y difíciles de adivinar. Una buena contraseña debe contar con al menos 10 caracteres y en ella es aconsejable que se intercalen letras y números.

Otra medida de prevención es actuar en persona con nuestra entidad bancaria a la hora de hacer una operación, pues el riesgo se ve reducido considerablemente. También hay que tener en cuenta la seguridad y confianza de las webs, ya que no es buena idea dar datos personales y bancarios de suma importancia en cualquier página que encontremos. Las entidades, por su parte, tienen la obligación de comprobar la autenticidad de las solicitudes en las operaciones. #Terrorismo #Denuncia