François Hollande encabezó esta mañana a las 9:00 horas, un nuevo consejo de carácter reducido con los miembros de seguridad y defensa de su gobierno para tratar sobre las consecuencias del ataque de Niza de la noche del jueves, en el que murieron 84 personas y más de 200 resultaron heridas, 52 de ellas permanecen aún en estado crítico.

A estas horas el atentado aún no ha sido reivindicado por nadie, pero las fuerzas de seguridad francesas barajan que el “modus operandi” del atentado responde a la forma de actuar de los grupos yihadistas, es la opinión del fiscal antiterrorista François Molins, en su comparecencia ante los medios de comunicación en Niza.

De hecho la agencia de noticias Amaq, vinculada al #Terrorismo yihadista, califica hoy como “soldado” del Estado Islámico a Mohamed Boulhel, reconocido como el autor de la masacre. Aunque recordemos que sus antecedentes policiales respondían a delitos menores, llegando a ir a juicio por una disputa de tráfico pero no existía ningún dato que lo vinculara con el Estado Islámico.

El pueblo francés aún está conmocionado, pensando especialmente en los niños y adolescentes muertos, muchos se preguntan si hubo un fallo en la seguridad, de hecho ayer en las noticias se criticaba la manera de los policías de acercarse al camión kamikaze sin el adecuado equipo protector. Una de las medidas adoptadas por el presidente galo, François Hollande ha sido la de enviar más tropas a Irak para adiestrar a su ejército para hacer frente a la amenaza terrorista.

Los países europeos se han sumado en la condena del terrorismo, Mariano Rajoy ha confirmado en rueda de prensa ayer que España seguirá manteniendo el nivel 4 de alerta terrorista y ha condenado duramente estos atentados sin sentido. Por su parte Italia ha reforzado la seguridad y la vigilancia en los puntos que se consideran más sensibles a un ataque, según ha manifestado el ministro del Interior italiano, Angelino Alfano.

El terrorismo islámico se está convirtiendo en un enemigo al que realmente es difícil hacer frente.