La Guardia Civil ha llevado adelante un operativo que concluyó con el decomiso de 1629 kilos de hachís, con un valor de 10 millones de euros, todo comienza con de detención de  un transportista que formaba parte de una organización que operaba en Marruecos, La Rioja, País Vasco y Málaga.

Según informa la Guardia Civil, el operativo comenzó a tomar forma cuando se estaban analizando informes de otros operativos antidrogas, en los mismos aparecía varias veces el nombre de un camionero  con una vasta experiencia en transporte internacional, el mismo parecía formar parte de un grupo dedicado a la dedicado a la distribución y venta de estupefacientes. 

A medida que la investigación se pudo saber que el camionero, de 68 años y residente en Logroño, era quien aprovechando los viajes tanto a nivel nacional como internacional, escondía la droga en botes de conserva, llegando a cobrar por cada viaje unas de hasta 30 mil euros, por tanto el papel desempeñado por el transportista resultaba clave dentro de la investigación pues a través del mismo la Guardia Civil podía llegar a conocer la estructura de la organización dedicada a la distribución y venta de droga en diferentes puntos de la geografía española. 

El camionero fue puesto bajo vigilancia permanente por parte de la Guardia Civil y así fué como se pudo llegar al centro de la organización delictiva, se pudo saber entonces que su base de operaciones se encontraba en Azcoitia (Gipúzcoa) y Durango (Vizcaya) entre ambas se encargaban de establecer contacto con Marruecos, desde allí se encargaban de enviar el hachís en lanchas planeadoras hasta Málaga, era entonces cuando comenzaba el trabajo del camionero que se encargaba de trasladar los alijos hasta una "guardería" de la localidad de Amorebieta (Vizcaya)

En el transcurso de la investigación se pudo conocer que el camionero había comprado una gran cantidad de botes de conserva, los agentes estaban seguros que se preparaban para otro envío, por tanto, días después se llevó a cabo el operativo, que culminó con la detención del camión y donde se pudieron decomisar los 1629 kilos de hachís, luego de la detención la Guardia Civil procedió al registro de domicilios en Logroño y Amorebieta, donde se decomisaron vehículos de alta gama supuestamente usados por la red para la distribución de la droga, valorados en 200 mil euros y también varios ordenadores. 

La operación, bautizada como Parralazo estuvo a cargo de agentes pertenecientes al Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga, (EDOA) de la Guardia Civil de La Rioja, los mismos contaron con el apoyo del Servicio Cinológico, con perros especializados en la búsqueda de droga y con agentes del (GAR) Grupo de Acción Rápida.  #Drogas #Poder #Ciudadanos