Según el INEM, desde el inicio de la crisis económica, allá por el año 2008, en España más de medio millón de jóvenes —menores de 35 años— han emigrado en busca de (mejores) oportunidades. Sin embargo, un estudio publicado por dicha organización esta misma semana señala que el total de jubilados que ha abandonado nuestro país ha superado los 100 000 a lo largo de 2015, si bien por razones totalmente diferentes. Se estima que durante 2016 la cifra se incrementará un 30 %.

Los duros años de ese “crecimiento negativo” tantas veces aludido por nuestros políticos han provocado que el número de lugares en construcción o en reforma haya disminuido enormemente.

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Todo jubilado necesita su obra y, por ende, tantos retirados del mundo laboral han optado por iniciar una nueva vida fuera de nuestras fronteras.

Hemos hablado con Francisco Sánchez, alias “El cementos”, líder de la asociación Un jubilado, una obra. «Me siento muy apenado. La época de bonanza que vivimos hace años provocó que el número de obras se multiplicase. Sin embargo, desde que comenzó la crisis, miles de personas jubiladas de diferentes zonas de España lo han estado pasando realmente mal por la sequía inmobiliaria. Las obras nos dan la vida», sentencia.

Frente a ello, encontramos a Ramón Peón, vecino de la localidad de Andamios, lugar cuyo número de obras resulta el más elevado de España. Envidiado por muchos mayores de 65 años, tiene una rutina clara: «Me levanto a las 6 de la mañana.

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Me preparo rápidamente un bocadillo y salgo en busca de la mejor obra de la ciudad. Tenemos edificios que estás siendo remodelados, carreteras en construcción... Muy temprano ya puedes encontrar a compañeros en primera fila y suele haber discusiones.Vivimos la vida al límite. Los disturbios graves de hace años terminaron al encarcelar a los jubilados más violentos. Era insostenible».

Diversas fuentes aseguran que el Gobierno trabaja para que, con la mejora de la situación económica, los andamios, las excavadoras y el cemento inunden de nuevo el territorio español. Don Francisco remata: «Por mí y por toda la colectividad que represento, espero que sea así». #Jubilación #Humor