Todo comenzó cuando, a mediados del pasado mes de enero, empezaron a encontrarse en la vía pública pequeños trozos de salchicha en cuyo interior se habían clavado algunos alfileres. Lejos de ser una broma, pronto se llegó a la conclusión de que aquellas pequeñas porciones encontradas en algunas zonas del Polígono Residencial toledano (en el barrio de Santa María de Benquerencia) habían sido depositadas allí con la intención de provocar la muerte de cualquiera de los #Animales que los consumiese, #mascotas como perros y gatos, principalmente.

Muy pronto, la Policía Nacional abrió una investigación destinada a arrojar luz sobre el asunto y determinar lo que estaba sucediendo.

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Lejos de haber sido distribuidos aleatoriamente, aquellos cebos mortales estaban estratégicamente dispuestos en determinadas zonas, con lo cual quedaba en evidencia la intencionalidad de tales acciones. Y no tardaron en encontrar las pistas que les llevarían ante el principal sospechoso, un varón, residente en la zona, que ya había protagonizado distintos altercados con otros vecinos a causa del maltrato animal. La #Denuncia de “Fundación Alma Animal” fue decisiva para proceder a la detención del sospechoso en marzo, después de que una perrita fuese rescatada de una trituradora de residuos momentos antes de que ésta se activara. Pero ahí no acaba todo.

Durante la última investigación, en la que han trabajado conjuntamente Policía Local, Agentes de Medio Ambiente de Castilla la-Mancha, efectivos del Cuerpo Nacional de Policía y algunos representantes de “Alma Animal”, se han encontrado en los cebos utilizados por el sospechoso trazas de “Aldicarb”, un producto utilizado en la contención de plagas que está considerado como un potente y peligroso veneno; precisamente por esta razón está prohibida su comercialización en la Unión Europea.

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Los efectos y síntomas que puede producir dicha sustancia son convulsiones, fallas en el sistema nervioso y colapsos respiratorios pudiendo provocar también, en casos de exposición prolongada, la muerte del animal.

Se trata del mismo producto que ha sido hallado por los agentes del orden al proceder al registro del domicilio del detenido.

Se da la circunstancia de que en el mencionado barrio ya se habían producido algunos episodios de envenenamiento de perros, lo que llegó a provocar la alarma entre los vecinos y a crear cierto estado de desconfianza al llevar a pasear a los animales.

Queda, así, puesto a disposición judicial este individuo que, al menos en Toledo, dejará de atentar contra la vida de seres inocentes cuyo único crimen era salir de paseo para hacer sus necesidades. Lamentablemente, hechos de esta índole vienen produciéndose últimamente con demasiada asiduidad en otras poblaciones españolas, por lo que conviene estar atentos y proceder a la denuncia de cualquier forma de maltrato.