Hoy vamos a conocer una de aquellas historias que nada tienen que ver con el mundo de lo paranormal, pero si con la crudeza a la que puede llegar el ser humano. Cuesta de imaginar, que detrás de una adorable ancianita pueda esconderse una verdadera y despiadada depredadora. Una mujer que no solo se conformaba con descuartizar a sus víctimas, sino que además se las comía. ¿Quieres conocer la historia de “La abuela destripadora”? Sigue leyendo querido lector.

Tamara Samsonova, aparentemente era una ancianita adorable de 68 años de edad que vivía pacíficamente en la calle Dimitrovka, en #Rusia. Nadie podía imaginarse que las cuatro paredes que formaban su modesta casa, eran testigos mudos de más de una decena de crueles asesinatos en apenas dos décadas.

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Cuando la policía rusa sospechó de lo que la anciana llevaba a cabo en el interior de la vivienda, pidió una orden para poder investigar el lugar, lo que encontraron en su interior, parece sacado de una película de terror. Pulmones extraídos, corazones, riñones…todo almacenado en el frigorífico listo para ser servido como cena. El jurado de San Petersburgo, aseguró que se trataba de un caso de canibalismo.

Tamara Samsonova, fue detenida días después cuando una cámara de seguridad la grabó transportando lo que parecía ser un cuerpo humano. Efectivamente, se trataba del cuerpo sin vida de otra anciana de 79 años a la que Tamara prestaba cuidados. ¿Por qué la mató? Porque Valentina Ulanova (la victima) le recriminó no haber fregado los platos la noche anterior. Nada más.

Para llevar a cabo el asesinato de Valentina; Tamara la atiborró a base de pastillas para dormir, una vez que la víctima cayó en un sueño profundo, la “abuela destripadora”, haciendo honor a su apodo, la cortó en trozos.

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En el piso de Tamara, la policía encontró un diario donde se reflejaban con todo lujo de detalles la forma en la que las víctimas eran asesinadas. Se dice que nadie, ha podido acabar de leer dicho diario, pues con solo ojear un par de páginas, ya había suficiente información para condenarla a cadena perpetua.

Cuando se celebró el juicio, hubo una frase que dejó al jurado con la boca abierta, dice así: “Me he estado preparando toda la vida para llevar a cabo mis actos, con este último asesinato, cierro un capitulo esplendido de mi vida, merezco un castigo pues todos saben que soy culpable”. Una reflexión es que no puedes fiarte de nadie, pues aunque los cánones de la sociedad digan que los niños y los ancianos son personas inofensivas, ya ves que en algunos casos, no es así. #Misterio #Leyendas