La frase no puede ser más explícita de la ideología retrógrada que mueve a los agresores: " Si Franco levantase la cabeza te fusilaba"

Daniel Peinado es un joven transexual que paseaba su mascota por un parque de Granada el pasado martes, nueve de febrero, cuando el odio y la sinrazón se cruzaron en su camino. Las hostilidades comenzaron con una andanada de insultos plagados de frases hirientes sobre su condición sexual, después de estas vejaciones pasaron a los hechos, primero propinando una patada a su perra, no quedando satisfechos le siguieron, hasta que decidieron que era el momento de propinarle una paliza, entonces le dieron unos toques en la espalda y cuando se giró recibió un puñetazo en el ojo.

Anuncios
Anuncios

Caído y aturdido en el suelo recibió una brutal sesión de patadas por todo su cuerpo.

Daniel tiene un canal en YouTube, donde relata la terrible experiencia de la agresión. Es posible que los agresores le reconocieran por haber visualizado en esta red social alguno de sus vídeos anteriores.

La Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera ha condenado esta agresión y ha solicitado el amparo de la ley ante un creciente aumento de la transfofia, y solicita a la Junta de Andalucía la adopción de medidas para frenar esta violencia ejercida sobre el colectivo.

Por desgracia parece ser una señal de alarma de una realidad cotidiana que padecen muchas personas que se ven inmersas en la discriminación y el ensañamiento, por el mero hecho de tener una condición sexual distinta.

Anuncios

Son más frecuentes de lo que parece los acechos al homoxesual y las palizas coreadas con gritos de connotaciones fascistas, aunque en la discriminación a este colectivo se suman todas las ideologías que carecen de una moderación racional (en muchos países del orbe comunista los homosexuales eren perseguidos, al igual que hoy en día en muchas culturas regidas por religiones monoteístas su condición es considerada contraria al orden natural).

Otro drama que se vive con demasiada frecuencia y que salta a las noticias con relativa regularidad es el del acoso escolar, y es aquí donde los homosexuales padecen con reiteración la violencia de los acosadores, en un entorno donde deben encontrarse a diario y en el que a menudo se ven sometidos a un chantaje emocional que les obliga a mantener silencio, una ley de la omertá que en algunas ocasiones les lleva al suicidio. #Violencia de género #Derechos Humanos #Denuncia