Se trata de un francés de origen marroquí, el cual tiene 30 años y hace una semana llevó a cabo un robo en una joyería de Marruecos: así es la vida de Nabil Ibelati. Su condena es de diez años de prisión, la joyería era de Cannes, de la cual robó un gran numero de joyas y relojes de lujo, un botín bastante sustentoso según podemos apreciar por las fotos de su nueva vida.

El montante de su robo asciende a unos 1'7 millones de euros, más que suficiente para que un prófugo desaparezca, pero el tío ha sido tan tonto de colgar sus fotos en la red social #Facebook. Sus fotos han aparecido en todos los medios de comunicación de Francia y Marruecos, mostrando como tal personaje podía hacer lo que hacía y no ser castigado por ello; con total impunidad.

Anuncios
Anuncios

En las susodichas fotos, Nabili se pavonea de muchas formas y maneras, cada día mostraba como el dinero que robó le valía para sustentar su ego. Hay muchos ejemplos como sus estancias en hoteles de cinco estrellas por todo el mundo, sus baños en lujosas piscina que despertarían las envidias de cualquiera, sus fiestas fueron muy sonadas por la jocosidad de éstas o por el gran número de invitados, muchos amigos del arrestado. También abundan las fotos de él montado en camellos y caballos, practicando deportes acuáticos o visitando lugares inmensos y cargados de lujos. 

Sobre este individuo había una orden de arresto desde el año 2014, parece ser que nuestro amigo no solo había robado la supuesta joyería, sino que también tenia una larga cadena de antecedentes por violencia y delitos menores.

Anuncios

Tras tanto tiempo de lujosas fiestas, comidas caras y baños en piscinas enormes, Nabili fue capturado. 

La verdad es que es de risa, de película de comedia pero es así, una vez más la realidad supera a la ficción. No me cuesta reconocer que lo hizo bien en su manera de huir y mantenerse oculto, pero ya cuando publicas tus fotos en Facebook superas la barrera de la estupidez y te conviertes en un tipo con un ego altísimo pero que cuelga toda su vida en Internet.