Existen misterios que son un verdadero quebradero de cabeza. Enigmas, que con el paso de los siglos siguen alardeando de que nadie ha conseguido hallar la respuesta a tan compleja ecuación. La bestia de Gévaudan, es sin duda una muestra de ello. Mitad real, mitad leyenda, esta historia es a día de hoy, uno de los casos más insólitos para aquellos investigadores del mundo de lo paranormal y de la criptozoología.

A lo largo de los siglos han existido un gran número de bestias (casi todas ellas creadas para persuadir a los más pequeños de la casa) que han sembrado el pánico entre la sociedad de la época. La bestia de Gévaudan, no es ninguna excepción, pues se dice que destrozo por completo la comunidad de la región de Gévaudan (Francia) entre 1764 y 1767.

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Este críptido antropófago acabo con la vida de más de 130 campesinos, teniendo especial interés en mujeres y niños. Los lugareños de la época, formularon la hipótesis de que el animal era un lobo, un animal muy común en las zonas colindantes a los bosques de Aveyron. No obstante, aquellos testimonios que vieron de cerca al animal y consiguieron escapar con vida, afirmaban que el tamaño de esta bestia, no era ni mucho menos la de un lobo, se trataba de algo más grande, mucho más grande. La descripción más detallada que se tiene de la bestia de Gévaudan, es la de un animal de pelo rojizo, rayas negras en la parte trasera y una cresta de pelo negro en el lomo.

El revuelo que se formó en torno a este asunto fue tal, que el mismísimo rey mando formar una batida con los mejores soldados, su objetivo era capturar la bestia viva o muerta.

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Ninguna de estas expediciones, termino con éxito.

El pánico entre la población, alcanzo su punto más álgido cuando los aldeanos, se acusaban los unos a los otros de ser hombres lobo. Se formaron concejos, y como si de una quema de brujas se tratará, aquel que fuera sospechoso de "algo" era torturado e incluso sentenciado a muerte.

En 1767, un cazador mató a uno de los lobos más grandes que jamás se había visto. Los estudios realizados al animal, concluyeron que se trataba de un lobo de los Alpes, un animal que en el siglo XIX, se había extinguido. Desde entonces, los ataques cesaron por completo. Aun así, los aldeanos que vieron al animal seguían defendiendo su teoría de que la bestia de Gévaudan, no era la que capturaron.

A día de hoy, las historias de muerte que giran en torno a esta bestia siguen provocando autentico pavor en algunas regiones rurales de Francia. El misterio sobre la bestia de Gévaudan, sigue siendo una compleja ecuación cuya incógnita, sigue sin despejarse. #Investigación científica