Una historia acaba de conmocionar México. La historia de una mujer de 22 años, que se ha encontrado encadenada en una tintoreria al sur de la capital y que ha sido esclava durante nada menos que dos años.



Este lunes, la víctima Ana, ha tenido que regresar a su lugar de cautiverio para describir a los agentes que llevan su caso, las condiciones en las que ha trabajado durante estos dos años de estar como esclava en el establecimiento.



Muchas son las marcas que aún se pueden ver en esta joven. Marcas en su espalda y cuello relatan mejor su historia, que las propias palabras. Esas cicatrices lo dicen todo por si solas.



Fue este domingo cuando su liberación se llevó a cabo, debido a que la cadena que la mantenía atada a la plancha de una tintoreria de Ciudad de México, estaba floja pudiendo escaparse y salir a la calle.



Encontró a un policía al que le comentó los hechos y después fue acompañada al Ministerio Público donde tuvo que poner la denuncia pertinente a sus raptores.



En un principio el trato que recibió al empezar a trabajar en el lugar, había sido bueno.  Realizaba el planchado de la ropa, cuando todavía era una adolescente recibiendo su sueldo por su trabajo realizado. Fue al tiempo cuando las hermanas la acusaron de robar y en ese momento comenzaron los malos tratos.
Dejaron de alimentarla bien, dandolé tan solo un caldo al día y alguna tortita, por lo que la joven afirma, que masticaba plástico de cubrir las prendas para poder mitigar un poco su hambre.



Como bebida tan solo tenía el agua destilada que usaba para planchar.

Todo esto, la mala alimentación ha provocado que el desarrollo de la joven se haya estancado dando una imagen de una niña de unos 14 años, mientras que sus órganos vitales están tan deteriorados, que son como los de una persona en plena vejez.



Todos los médicos que la han estado cuidando y observando, coinciden en que todo esto, puede ser un gran riesgo para su vida.

De momento se ha detenido a cinco personas en su casa, donde se hallaba cautiva Ana, acusandoles de un delito de trata de personas con el atenuante de trabajos forzados.



Ahora solo queda esperar que ocurrirá con los raptores y como sobrevivirá la víctima tanto física como psíquicamente.

#Violencia de género