Tras meses o incluso años de conspiración, la banda más infalible de ladrones de guante blanco del mundo se prepara para el mayor asalto en la historia de Inglaterra. El objetivo: la joyería más prestigiosa de todo Londres. El botín: 275 millones de euros. El resultado: un éxito rotundo que trae de cabeza a la Interpol.

Parece el argumento de la última película de robos de Hollywood, y casi es posible imaginarnos a George Clooney y Brad Pitt escurriéndose por el hueco del ascensor para abrir la cámara acorazada, burlar al personal y huir con sus guapísimas amantes a una isla paradisíaca. Pero el caso es que no es una película, o no por el momento; la realidad ha superado a la ficción y ha tenido lugar el robo de joyas por excelencia de las últimas décadas.

El Jaque Mate ocurrió el pasado 8 de abril y la víctima fue el epicentro de la joyería de Londres: Hatton Garden. Se trata uno de los centros de comercio de diamantes más importantes del mundo, junto con el de Amberes y sirve de bolsa a más de 300 empresas y 55 joyerías del mundo.

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Ahora bien, varios medios han informado que es la pandilla de la Pantera Rosa la que estaría detrás del asalto. Y desde luego, el caso de Londres guarda similitudes con el modus operandi de golpes anteriores de la banda, por no hablar de la grandeza, ambición y audacia que demuestran siempre en sus ataques y que en este último suceso se cumplen. El cuerpo policial encargado del caso también asegura que debieron de contar con la colaboración de algún trabajador de la joyería que pudiera haberles instruido en los entresijos propios del lugar.

En resumen, se trata de una banda de unos 200 o 300 atracadores de origen serbio, macedonio, montenegrino y bosnio que ha cometido alrededor de 300 robos en más de 30 países. Se caracterizan por su rigurosa planificación, por el hecho de que siempre asalten joyerías de lujo importantísimas y porque aunque van cargados con pistolas, fusiles etc.

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jamás han disparado a nadie. Por esto, y porque, según aseguran, sólo roban a los más ricos, se han ganado la simpatía del pueblo, al que parece divertirle que el mundo a veces se asemeje a un plató donde ocurren historias tan morbosas, surrealistas y escabrosas como en el cine.