España ha despertado con la noticia de una nueva tragedia provocada por la naturaleza: Nepal ha sido devastado por un terremoto de 7´9 grados en la escala de Richter. La capital, Katmandú, ha sido la zona más afectada, pero no la única, y el número de muertos supera ya los 700. Doce réplicas han sucedido al primero de los movimientos de tierra registrados y los efectos han llegado hasta el Everest, donde parece que ocho personas habrían fallecido, según el ministro de Turismo del país.

Lógicamente en un lugar donde ha sucedido un hecho tan terrible, las imágenes que se distribuyen al mundo para que los medios den la noticia y mantengan a la población al tanto de la última hora son a cual más impactante.

Anuncios
Anuncios

Edificios destruidos, voluntarios ayudando sin descanso y supervivientes que lloran o simplemente observan impotentes en qué se ha convertido la casa o el barrio en el que vivían.

Y de entre todas ellas, en este caso, hay una que destaca por encima de las demás, una que hiela la sangre porque ofrece como ninguna otra la medida de lo que ha sido este desastre. Se trata de una instantánea firmada por Narendra Shrestha para la agencia EFE que es la que está dando la vuelta al mundo.

Se trata de un hombre atrapado hasta el pecho por el edificio que lo sepultó, completamente cubierto de cal. Parece ser una más de las casi ochocientas víctimas que ya se cuentan, pero tal vez quienes están con él en la foto intentan salvar su vida fuera de la presión a la que se encuentra sometido.

Narendra Shrestha, autor de la fotografía, es un enorme profesional perteneciente a la European Pressphoto Agency (EPA) desde 2003.

Anuncios

Ha cubierto la revolución maoísta, que tuvo lugar entre los años 1996 y 2005 y estuvo en la reunión mundial más importante sobre el Cambio Climático, celebrada en 2009 en lo alto del Everest. Si el mundo no lo conoció entonces, es probable que en esta ocasión lo haga.

Y es que hay fotografías que serán siempre recordadas, momentos en la Historia que no se olvidan y que quedan para siempre congelados en la instantánea que un excelente reportero logró obtener estando allí con su cámara. Otro tema son las secuelas psicológicas de capturar lo que vemos, porque si a los demás nos afecta contemplarla, habrá que preguntarse lo que su autor sintió al hacerla, algo en lo que no solemos detenernos porque ya estamos nosotros lo suficientemente sobrecogidos. #Internet #Redes Sociales