El cuerpo del abogado y espeólogo Gustavo Virués ha sido encontrado sin vida a última hora de este sábado una semana después de que él y sus compañeros desaparecieran mientras intentaban completar la excursión montañosa que une Marrakech con Uazazate.

Los tres espeólogos procedentes de Andalucía, Jose Antonio Martinez, Juan Bolivar y Gustavo Virués, han sido localizados en el fondo de un acantilado de 400 metros de profundidad, ubicado en la localidad de Tarmest, en la zona montañosa del sur de Marruecos. Según fuentes del equipo de rescate, la prioridad en ahora es atender a los supervivientes de la expedición, ya que uno de ello, Martinez, sufre heridas que necesitan ser atendidas lo antes posible.

Anuncios
Anuncios

Tiene una pierna fracturada y una contusión en la cabeza que es posible que se haya agravado debido al tiempo que lleva sin asistencia médica. Juan Bolivar, sin embargo, no ha sufrido heridas de ningún tipo y se encuentra bien.

Debido a la gravedad de la situación y el trabajo a contrarreloj que se está llevando a cabo para recuperar cuanto antes a los tres montañeros, España ha enviado al país árabe un avión de la Guardia Civil con cuatro expertos del Servicio de Montana y tres miembros de los Grupos Especiales de Operaciones para llevar a cabo el rescate lo más rápido posible. Se planea que todo el equipo enviado se incorpore inmediatamente a las labores de rescate. Además, Paco Molina, miembro de Espelosocorro Andalucía, también ha llegado al país y espera a que le den luz verde para intervenir en el rescate.

Anuncios

A pesar de la urgencia con la que se está llevando a cabo la operación, montañistas expertos se quejan de la lentitud con la que se ha llevado a cabo el proceso durante toda la semana. Juan Rengel, el espeólogo que localizó a los tres montañistas desde un pueblo que se encuentra a pie del barranco ha afirmado que si "el día en que se dio la voz de alarma sobrevuela un helicóptero, el fallecido no estaría muerto" porque todo el proceso "está siendo muy lento".

Según Rengel, el fallecido se encuentra colgando de una cuerda desde la cual cayó al precipicio. El espeólogo también ha afirmado que ha sido él y su grupo, compuesto por varios montañistas entre los que se encuentra el hermano de uno de los accidentados, los que han accedido desde el primer momento a la garganta del barranco. "En 48 horas alquilamos unos coches para llegar al barranco, contratamos y guía y fuimos los primeros en llegar".