El hecho de que hay una gran tensión entre Corea del Norte y EE.UU. es mas que evidente, y lejos de arreglar las diferencias mediante vías diplomáticas parece ser que las relaciones empeoran día a día, y esto lo ha dejado ver el joven líder de Corea, Kim Jong-un, donde en una reunión de la Comisión Militar del partido único, tras pronunciar un discurso, pidió a su ejército estar preparado para una mas que posible inminente guerra contra “el enemigo imperialista”, refiriéndose claramente a Estados Unidos.

En dicha reunión afirmó que la situación de seguridad era mas grave que nunca, por lo que se vio obligado a pedir al ejército lealtad a él y al partido y a estar completamente preparado para la futura guerra desatada por culpa del enemigo.

El líder también destacó en la reunión que el ejército de Corea del Norte es uno de los mas grandes a día de hoy, pues tras ser reforzado el año pasado cuenta con un total de un millón de personas aproximadamente, aunque también ha querido dejar claro que seguirá reforzándolo, para garantizar así la seguridad y la soberanía de su país.

Esta reunión ha llegado en un momento en donde las relaciones con Corea del Sur y Estados Unidos están mas tensas que nunca, pues dichos países quieren realizar en las próximas semanas maniobras militares conjuntas, y esto Kim Jong-un lo ha tomado como una provocación y como un ensayo de invasión hacia su propio país, por lo tanto considera normal alertar al ejército y prepararse para una inminente batalla.

El líder de Corea del Norte visitó el museo de Guerra  de Pyongyang, y durante su visita pronunció las siguientes palabras: "La imperante situación en la que una gran guerra por la reunificación nacional es inmediata requiere a todas las unidades del ejército estar completamente preparadas política e ideológicamente".

Cabe destacar que Pyongyang se ofreció a suspender de forma temporal sus ensayos nucleares si las maniobras de esos dos países eran canceladas, una propuesta a la que claramente Washington y Seúl se negaron sin pensárselo.