El copiloto del avión de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el pasado martes parecía, a tenor de la información que se tiene hasta ahora, querer "destruir el avión", según las autoridades francesas.

Más concretamente, el Fiscal de Marsella, el señor Brice Robin, ha esgrimido que de acuerdo a las primeras investigaciones sobre la caja negra localizada en los aledaños del accidente, el copiloto se encontraba sólo en la cabina.

De hecho, durante el descenso existió un silencio absoluto en la cabina, solo interrumpido por la señal de alarma de que el aparato estaba perdiendo altura a una velocidad constante. El copiloto, del que ya se conoce su identidad como Andreas Lubitz, estaba vivo hasta el impacto final, descartando un infarto con el que se había especulado horas antes.

El fiscal agregó en sus declaraciones que escucharon una conversación entre los pilotos del vuelo donde Andreas solicitaba permiso a su compañero para tomar el control del avión, y al mismo tiempo se escuchaba cómo un asiento se reclinaba, y el sonido de una puerta cerrándose.

Tras cerrar la puerta, el copiloto activó diferentes opciones en el control del avión para que éste comenzara a descender, siguiendo una velocidad y dirección constantemente descendiente. Como así afirma el fiscal: "esta acción en los controles de altura sólo puede ser llevada a cabo de manera deliberada".

También relata el fiscal de Marsella cómo el piloto comenzó desesperadamente a golpear la puerta de la cabina de control llamando al copiloto para que abriera la compuerta, siendo todos sus esfuerzos en vano. Incluso trató de echar a bajo la puerta, a juzgar por todos los golpes que se escucharon en la grabación.

Esta teoría explicaría que no existiera ninguna comunicación entre el avión y la torre de control que mandó requerimientos de contestación al avión por tres veces consecutivas. Al parecer, el copiloto tenía planeado llevar a cabo esta acción. Mientras tanto, las tareas de rescate de los cuerpos sin vida persisten, y se han diseñado rutas de acercamiento al lugar del accidente.