Da igual lo que nos quiera hacer creer el actual gobierno, da igual los supuestos pactos que han realizado PP-PSOE para solucionar este problema, da igual lo que nos quieran vender todos los periódicos que están de acuerdo con las políticas aplicadas por el PP, sigue habiendo desahucios en España todos los días, y lejos de solucionar este problema, que lo único que está haciendo es generar ganancias a los que ya son ricos, parece que sigue sucediendo a pasos agigantados.

Maria es una madre que ha tenido que abandonar su casa de Ourense junto con su marido y sus dos hijas, una de 18 años y la otra un bebé de escasos meses.

Anuncios
Anuncios

Ahora se encuentran alojados en un piso que les paga la plataforma Stop Desahucios, un hecho que hay que tener en cuenta es que plataformas como esta hacen mucho mas por ayudar a estas personas que nuestro propio gobierno.

Maria y su marido se quedaron en el paro en Julio del año pasado y la Junta les denegó una ayuda, esto hizo que tuvieran que elegir entre pagar los 310 euros que costaba el alquiler o dar de comer a sus hijos, naturalmente eligieron la opción mas obvia y humana, que es la segunda, aunque los bancos dictan como punto principal el pagar la hipoteca y la luz, tal vez sea porque los altos mandos de dichas "organizaciones" solo tienen como preocupación en qué se van a gastar todo el "pastizal" que ganan.

La deuda de la familia ascendió a los 2.000 euros, esto hizo que se redactase una orden de desalojo que se prolongó hasta una semana, cuando la policía fue a echarlos de su hogar se produjo una cadena humana en la puerta del domicilio, pero al final no pudieron hacer nada para evitar que la familia perdiese su hogar.

Anuncios

La plataforma Stop Desahucios calificó de inmoral que sucediese eso en una ciudad con mas de 10.000 viviendas vacías, también denuncian la inhumanidad de la junta, pues no le concedieron ayuda alguna ni le proporcionaron soluciones.

Desgraciadamente no es el primer caso ni será el último, pues si una cosa ha quedado clara es que a los bancos les da igual las condiciones en las que se encuentre la persona, les da igual si hay niños de por medio, les da igual si hay personas mayores, les da igual si hay algún enfermo o algún minusválido, con el paso del tiempo esa gente nos ha demostrado que solo entienden un lenguaje, el del dinero.