Alrededor de las 5.30 horas de la madrugada del 22 de marzo, se alertó de un herido por arma blanca el cuál presentaba heridas de extrema gravedad. Los hechos ocurrieron en el barrio madrileño de Aluche, a la altura del número 89 de la calle Sepúlveda, según informan el grupo de Emergencias de Madrid.

Lo curioso del caso, es que pasaron 2 horas entre la agresión y el aviso a las Unidades de Emergencia ya que el herido prefirió seguir junto a sus amigos en un bar a recibir la asistencia sanitaria necesaria; aunque finalmente insistieron sus amigos en llamar tras ver la gravedad de las heridas.

Hasta el lugar de los hechos se desplazó una ambulancia del Samur, la cual encontró al hombre con 6 heridas en abdomen y tórax, 2 de ellas de gran profundidad.

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Posteriormente fue trasladado al hospital clínico donde ha sido ingresado con pronóstico grave.

Otro caso de parecidas características fue el del joven británico Josh, al que ni siquiera una amputación iba a arruinarle su noche de fiesta. El joven de tan sólo 16 años, acudió a una fiesta ilegal de música electrónica y perdió accidentalmente su dedo meñique de la mano izquierda al intentar apagar una alarma de incendios, con el propósito de evitar que el fuerte ruido de la alarma hiciera que los vecinos alertaran a la policía.

A pesar de la gravedad de la situación y al intenso dolor, el joven prefirió seguir bailando ya que consideró que: "había pagado mucho dinero y apenas había disfrutado del festejo". Así que lejos de acudir a un hospital, se quitó la camiseta y se la enrolló alrededor del dedo para seguir en la sala de fiesta bailando un rato más.

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En una entrevista para el diario inglés The Independet, el joven accidentado dijo que su mentalidad en ese momento era: "solo llevo una hora aquí, he pagado 10 libras por esta noche, he perdido mi dedo pequeño: ¿en serio me voy a ir? Seguiré bailando hasta que no pueda bailar más".

Después de bailar durante media hora tras haber sufrido la amputación de su dedo, motivado por un amigo, acudieron a los paramédicos donde preguntaron si podían vendárselo para poder seguir con la fiesta pero para disgusto del joven, le dijeron que tenían que ir cuanto antes al hospital, donde subió una foto a la popular red social Instagram en la que salía su mano ya vendada, sujetando un cigarro, ¿hasta dónde podemos llegar por seguir unas horas más de fiesta?