El terremoto del 23 de febrero ha tenido esta vez su epicentro en Ossa de Montiel, Albacete, sacudiendo a su vez el territorio español. El movimiento sísmico se ha identificado a las 17.16 horas con una magnitud de 5,2 en la escala Richter, a unos 10 kilómetros aproximadamente de profundidad. Seguidamente se ha identificado una nueva réplica de 3,1 en la escala Richter, que ha pasado desapercibida por la gran mayoría de las personas.

Los lugares afectados donde se ha sentido el terremoto en territorio español, han sido en Andalucía, Valencia, Murcia, Castilla-La Mancha y Madrid. Hasta ahora no se han identificado daños materiales mayores, a excepción de desprendimientos de piedras que no han causado daño físico alguno. 

Entre los movimientos sísmicos más recientes que tenemos en nuestra memoria aparece el seísmo de Lorca de magnitud 5.1 que ha tenido lugar en la misma falla que el que se ha producido esta tarde con epicentro en Albacete, esta vez con menos profundidad por lo que no ha causado tantos daños como antaño, aunque esta semana pasada también se notó otro temblor en Lorca que no superó en la escala al 3, donde también se notó en gran parte de Murcia. 

Entre los testimonios más comunes de los vecinos afectados por el terremoto, tanto de Albacete como gran parte de España, destacan el susto que han vivenciado tras el intenso temblor del suelo, donde se han movido todo tipo de mobiliario, cubertería, etc.

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Por otro lado,  los servicios del 112 han señalado que cuatro edificios de Torrejón de Ardoz han sido dañados, por lo que los vecinos de la zona han tenido que ser desalojados con carácter de urgencia, señalando que no ha resultado ninguna persona herida.

Sin embargo, y afortunadamente, los vecinos han podido regresar a sus respectivas viviendas una vez descartados daños estructurales en los correspondientes edificios afectados por el movimiento sísmico. En total, solo en la comunidad madrileña, se han identificado a lo largo de toda la tarde unas 420 llamadas aproximadamente.