José Quintela Arias, nacido en Ourense, fue ayer lunes 25 de Febrero, puesto en disposición judicial por presuntos delitos de índole sexual. Según ha informado el Tribunal Superiro de Justicia de Galicia, Quintela, el fraile franciscano muy conocido en O cebreiro (Lugo), fue detenido por presunta vejación a un joven de 19 años con discapacidad mental, abusos sexuales y supuesta prostitución.

El obispado de Lugo respeto al lamentable suceso explicó que el detenido, aunque residiese en el santuario de O cebreiro, no tenía encomendado ningún tipo de oficio eclesiástico. La Guardia Civil también investiga, si el dinero que daba a la muchacha implicada, supuestamente a cambio de favores sexuales, era robado de las arcas del santuario.

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Es bien sabido, que el famoso santuario cotiza grandes cantidades de dinero a causa de los peregrinos que pasan por la zona, de hecho, en algunas épocas del año el dinero tiene que ser recogido en un furgón blindado.

Todo esto se supo, cuando de casualidad, una vecina se percaté de una proposición del monje a una menor de 15 años, la vecina optó por quitar el móvil a la menor y continuar ella la conversación, logrando identificar exitosamente al remitente. Esto generó preocupación en los padres de la zona, lo que provocó que acudieran a la Guardia Civil para que investigaran a Quintela.

También se ha demostrado un intercambio de fotos de carácter sexual entre la muchacha, menor de edad, y el fraile. Las supuestas relaciones según indica el atestado fueron mantenidas en la sacristía y en una casa en San Xoán do Río, en Trives (Ourense), a la que presuntamente llevó a la menor con la excusa de ayudarle a limpiar la casa.

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Respeto al incidente con el discapacitado, de 20 años de edad y familiar de la joven, no se descarta que al menos en una ocasión quedaran él y la joven con el fraile, aunque los testimonios otorgados por el joven ofrecen versiones contradictorias entre sí.

En estos momentos las víctimas, tanto la joven ahora de 17 años y su familiar de 20, han sido enviados a Madrid para valorar la fiabilidad de sus versiones, ya que ambos testimonios de lo sucedido por parte de las víctimas se contradicen.