En Asturias el temporal de viento, fuerte oleaje y granizo, que al parecer tiene su origen en una borrasca centrada en el Mar del Norte, ha dejado secuelas por toda la región. Se han producido inundaciones en carreteras, como la provocada por el Piles a la altura de Somió. Además,  varias zonas  rurales han visto sus accesos cortados por el barro y el agua, como las localidades del oriente de la región Panes y Vilde, y en ocasiones por árboles derribados por el viento que ha alcanzado rachas de más de 110 kilómetros hora. Diez ríos de la región han estado a punto de desbordarse. Ayer se constataron 54,4 litros por metro cuadrado de agua.

En Avilés los barcos han permanecido amarrados registrándose la ola más alta de la jornada de madrugada, en el Cabo Peñas, con una altura de 7,5 metros.

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Es por ello que se ha decretado la alerta naranja al menos hasta mañana a las 12.

Las tormentas han provocado que varias localidades permanecieran sin luz durante pequeños periodos de #Tiempo y el fallo de los datáfonos de diversos establecimientos. En Avilés, el céntrico Parque Ferrera permanece cerrado al público debido al riesgo de caída de árboles, como igualmente sucede con otros lugares situados en otros puntos de la región. Pequeños desprendimientos de los tejados y las fachadas de los edificios han sido otro de los problemas.

El Puerto de Tarna ha sido cerrado al tráfico rodado y el de Pajares ha sido cerrado para el tráfico de vehículos pesados. En otros 15 puertos es necesario el uso de cadenas según informa el 112.

Otro de los problemas causados ha sido el retraso de los trenes, en especial los procedentes de León, debido a la necesidad de limpiar las vías de nieve y hielo.

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La ciclogénesis que afecta a la Península y Baleares no nos abandonará hasta el miércoles y las temperaturas continuarán a la baja a medida que avance la semana, llegando a bajar la cota de nieve a los 400 metros. Aunque el punto más intenso del temporal parece que ya ha pasado.

Los noruegos tiene un dicho que dice más o menos que no existe el mal tiempo, sólo la ropa inadecuada, por eso abriguémonos bien y al mal tiempo buena cara.