España ha pedido una investigación sobre la muerte de un soldado español de la ONU durante los combates entre Israel y Hizbulá en la zona del Líbano. El cabo Francisco Javier Soria tenía 36 años y había nacido en Málaga. Un mortero alcanzó una posición militar donde se calcula que murieron siete israelíes y en el que se estima que falleció el militar español.

Las carreteras del norte del país han sido cerradas tras el suceso en la meseta del Golán ocupada por Israel y frente al territorio libanés y cercano a Siria.

El gobierno ha mandado sus condolencias a la familia y en especial a su esposa que se encuentra embarazada, prometiendo que harán todo lo posible para esclarecer este trágico y triste hecho. Defensa tiene previsto enviar al Líbano un avión para repatriar el cadáver hasta la base de Torrejón de Ardoz (Madrid).

España pide una investigación a la ONU y que se ocupen del militar fallecido y de su familia. Por su parte, Morenés, ministro de Defensa, ha cambiado su agenda en la que estaba previsto un viaje oficial a la India, para poder estar en los actos que se hagan en honor al militar español mañana jueves cuando está previsto que llegue el cuerpo de Francisco Javier Soria Toledo.

El ministro de Defensa, además, afirma, que la investigación pondrá tranquilidad y conocimiento de causa. Se le recibirá con todos los honores posibles, como persona que ha muerto en acto de servicio en una causa en la que España se halla, como muchos as países, muy comprometida.

Por lo visto, el grupo armado chií, que opera en el Libano, ha lanzado dicho ataque en respuesta a las muerte de varios milicianos en un ataque perpetrado por los hebreos hace algunas semanas.

El jefe de Estado Mayor ha convocado urgentemente una reunión para estudiar el intercambio de fuego en la frontera norte, de ahí su cierre momentaneo.

Solo nos queda esperar que todo se resuelva y se descubran las causas de este triste suceso, asi como recibir el feretro del militar hoy mismo según lo comentado por Pedro Morenés.