Varias son las hipótesis que se están barajando sobre el  fallecimiento  del fiscal argentino Alberto Nisman. Aunque se está haciendo una verdadera campaña en apoyo a la idea del suicidio, todo lo que rodea el caso, deja esa opción como muy poco cierta y oportuna.

Nada indica que el fiscal tuviera motivos evidentes para llevarle a tomar esa decisión. No aparecen restos de pólvora en las manos del cadáver , prueba básica de que es complicado que él mismo disparará el arma que acabo con su vida.

Por otra parte, la manera y formas en las que se encontró su domicilio y escritorio, también les llevaría a descartar esa opción como válida. Sobre su mesa se hallaba incluso una lista de cosas para comprar en el día de su muerte. Poca gente hace planes para hacer algo en un día, en el que han decidido quitarsen la vida.

Por su lado, la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, asegura, que hará todo lo pertinente sobre el caso. Pondrá todo su afán en esclarecer el suceso, y dejar así claro, que pudo pasar con el fiscal, que en estos momentos estaba trabajando en una denuncia contra ella en concreto.

El día mismo de su muerte, debía comparecer en el Congreso, para dar los detalles recopilados por él, para informar sobre la denuncia a Cristina Kirchner, por un supuesto encubrimiento a supuestos terroristas iraníes.

¿Que pensar al respecto? Lo que sí esta claro, es que no hay nada normal en este fallecimiento y en este caso en general. No es normal que las pruebas no lleven a pensar en un suicidio, y que el Gobierno, intenté hacer creer al resto de la sociedad que así fueron los hechos.

Por su trabajo, también cabería pensar en un asesinato de espías, que es otra de las incógnitas que se barajan. Personalmente tengo mi opinión formada, aunque creo, que nada se resolverá. Y si lo hace, será en beneficio de para mí, la principal sospechosa de tal suceso. Pero como digo, es mi humilde opinión.

De momento, tan solo podemos esperar, que las investigaciones sigan su cauce, y el hecho se aclare. El pueblo argentino se halla conmocionado por la perdida tan siniestra del fiscal, muy conocido en su país, por su lucha por la verdad y la justicia.

La denuncia que iba a presentar justo el día de su muerte, era el trabajo de ocho largos años de investigación en las que también contaba con escuchas telefónicas en las que varios diputados, a parte de la presidenta, se encontraban involucrados, y que denunció la semana pasada.

¿Habrá justicia ante estos hechos?. Aún no lo podremos saber. Tan solo esperar, que así sea, aunque difícil y ardua tarea, estando "gente" tan importante metida en el tema.