El pasado sábado 30 de noviembre se desató una rebelión en uno de los famosos restaurantes Burguer King en la plaza de los Cubos, en Madrid.

Este hecho sucedió a causa de que la noche anterior, el guardia de seguridad de dicho restaurante pidió a dos jóvenes de 18 y 19 años que abandonaran el lugar ya que su conducta no era la adecuada. Todo vino porque en ese mismo restaurante estaban cenando dos familias, las cuales se quejaron de la conducta de los jóvenes alegando que estaban dando un mal ejemplo a sus hijos y que ese comportamiento no era el adecuado. 

Otras personas que se encontraban en el lugar en el momento en el que sucedieron los hechos, defendían a los muchachos manifestando su malestar respecto a los tratos que el guarda y ambas familias habían tenido con los dos jóvenes.

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Defendían el derecho de la libertad de expresión y el derecho de permanecer en el lugar, ya que tan sólo eran muestras de afecto. Las dos familias molestadas por el comportamiento de los jóvenes se enfrentaron a sus defensores diciendo que sus hijos no tenían por qué ver eso. El joven que cuenta los hechos afirma que nunca le habían discriminado por su condición sexual de tal manera, y que en ese momento no supo reaccionar, así que decidieron irse para evitar que la cosa fuera a más.

Dicho hecho se publicó en las redes sociales, y la gente se movilizó para protestar contra dicha falta de respeto hacia los dos jóvenes. Una semana después, el sábado pasado, se reunieron en la misma hamburguesería alrededor de cien personas del mismo sexo, haciendo lo mismo que hicieron los dos chicos: darse un beso.

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De esta manera, quisieron poner en manifiesto su descontento con la cadena y su malestar por las diversas agresiones, tanto físicas como verbales, que sufre diariamente este colectivo.

Los empleados de dicha hamburguesería respondieron con aplausos ante esta manifestación. En cambio, la cadena afirma en su página de Facebook que el trabajador que expulsó a los jóvenes actuó de manera independiente ya que en la cadena tienen una política de tolerancia cero ante cualquier tipo de discriminación.

Este hecho pasa diariamente en toda España. Los colectivos gays piden ante esto, una ley parecida a la aprobada en Cataluña, una ley antihomofobia con la que se aplicarán sanciones a aquellas personas que no la llevan a cabo.