El martes pasado fue un día de mucho viento en la comarca catalana del Vallès Oriental. Tanto que, en el recinto de la Doma, en el municipio de La Garriga, donde están ubicados un cementerio y una iglesia románico-gótica que está dedicada a Sant Esteve, en el municipio de La Garriga, una fuerte ráfaga tumbó tres cipreses que estabas ubicados en la plazoleta de entrada a dicha iglesia. Bajo uno de ellos, al salir sus raíces a la superficie, en el hueco que quedó abierto, se descubrieron restos humanos que resultaron ser de finales de la Guerra Civil española. Al parecer, por la forma en que estaban amontonados, la fosa fue habilitada de prisa y corriendo, y en ella se encontraban los restos de varas personas que, probablemente, fueron fusiladas a toda prisa, tirados al agujero, y enterrados sin perder tiempo.

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El Departamento de Gobernación y Relaciones Institucionales de la Generalitat de Cataluña recientemente ha actualizado el mapa de "fosas y represión" en #Cataluña, en el que se han geolocalizado hasta ahora 340. En la anterior actualización que data del 2010, el número de fosas era de 337. La página web de este departamento está abierto y sujeto a nuevas actualizaciones que se derivan periódicamente de los avances que se van produciendo en la investigación histográfica de Cataluña.

Entre las añadidas a la lista recientemente están las que corresponden a los estudios que se han realizado en la zona del Valle de Arán, las comarcas del Pallars Sobirà y el Pallars Jussà, la de la Noguera Pallaresa y la del Segrià, y según ha informado el Departamento de Gobernación, destacan las fosas descubiertas de civiles asesinados en el Pallars Sobirà por las tropas del general Sagardía, por su significado histórico; las descubiertas en el Convento de las Avellanas, en Os de Balaguer (Noguera), con un número registrado de 451 inhumaciones, y las del castillo de Montclar, en Agramunt, en la provincia de Lérida, que fue utilizado como hospital militar de campaña.

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También son de importancia las fosas masivas que se encuentran en el cementerio de Lérida.

El día de la caída de los cipreses que dejaron al descubierto los restos humanos cayeron árboles por todas las partes del pueblo, que ocasionaron daños materiales de gran consideración. La Doma se encuentra en la parte oeste del término municipal. Tras la caída de ese ciprés, se ha cambiado la vista sobre la iglesia de Sant Esteve, que antes no era posible ver su fachada completa, y ahora ha quedado despejada y se ve en su totalidad.