La libertad de expresión es la columna vertebral de toda sociedad democrática. No podemos referirnos a la existencia de una verdadera democracia donde no está protegido el derecho de todas las personas a buscar, recibir y difundir información libremente, sin censura, sin temor a ser reprimidas o sancionadas por ello. En la actualidad, Internet es el instrumento más poderoso para difundir una información y, en ese sentido, uno de los más importantes para el ejercicio de la libertad de expresión en su doble senda: como derecho de todas las personas a difundir ideas y también como derecho para buscar y recibir información de todo tipo. 

Sin embargo, la libertad de expresión no es un derecho absoluto, en algunos casos su ejercicio puede afectar a otros derechos humanos.

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La problemática, en el caso de la #Internet, está circunscrita a las reglas que gobiernan este medio, pues deben ser capaces de proteger todos los derechos involucrados, sin debilitar el potencial democratizador de Internet. Pues, en ocasiones, al intentar salvaguardar el ejercicio de alguno de los derechos, ponemos en riesgo o debilitamos el ejercicio de otros. En este caso podríamos poner en riesgo el efecto globalizador de la red.

En este sentido, la Relatoría Especial para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), elaboró un informe denominado Libertad de expresión e Internet. Un documento donde se estructuran los principios y criterios generales que deben regular los conflictos de derecho en el ámbito digital y en general estudia temas relacionados con la conducción de la red. 

Este informe tiene como guía cinco principios orientadores: acceso universal, no discriminación, pluralismo, privacidad y neutralidad de la red. El acceso universal como principio refiere que todos los estados deben promover el acceso de todas las personas a la red.

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Eso implica expandir la infraestructura de la Internet, pero también promover la alfabetización digital. Es decir, asegurar que la gente, incluso en los lugares más recónditos sepa manejar estas tecnologías para ejercer su derecho a la libertad de expresión.

La no discriminación alude al deber de los estados de librarse de sancionar leyes que limiten o creen barreras en el acceso y uso de Internet. Ya sea por razones ideológicas, de género, raza o idioma, entre otras. Por su parte, el pluralismo como principio, se refiere al alcance de las medidas que puedan afectar a Internet, sólo se admiten las que estén destinadas a masificar las personas, ideas, opiniones o información que hacen parte de este medio. En cuanto a la privacidad, la libertad de expresión no se puede ejercer plenamente sin ofrecer protección a este derecho, por eso es necesario que existan garantías para asegurar que los datos privados de las personas estén protegidos ante intromisiones arbitrarias.

En relación a la neutralidad de la red, es un principio según el cual toda la información debe ser tratada de la misma forma, es decir, de forma equitativa.

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Este principio pretende salvaguardar el derecho a que todos los sitios en la red sean tratados por igual, que se carguen a la misma velocidad, que la información a la que podamos acceder no sea filtrada, entre otros.

El informe también generó diversos criterios, entre los más relevantes están: filtros y bloqueos, intermediarios, derechos de autor, seguridad cibernética, programas de vigilancia y otros temas que en otro artículo estaremos desarrollando.  #LibertadDeExpresion #InteresPublico