Se cumplen tres meses sin saber el paradero de #Diana Quer. Su desaparición, el 22 de agosto en un pueblo tranquilo de Galicia, conmocionó al país. Miles de horas televisivas dispuestas con el fin de hallarla. Algo que podía pasarle a cualquiera, una joven que desaparece camino a casa.

La noticia movilizó a los medios de comunicación de manera masiva, la familia Quer, los atendía a todos. Sin embargo, el paso de los días iba revelando que los padres de Diana, como cientos de parejas divorciadas, aún no habían saldado todas sus facturas y lo de revelarlo a la prensa se les fue de las manos.

En estos 90 días en los que poco se sabe de la muchacha madrileña que vivía junto a su madre y su hermana en Pozuelo de Alarcón, sí hemos conocido detalles familiares que dieron al caso mayor notoriedad.

Anuncios
Anuncios

Los últimos pasos de Diana

El trabajo de la Guardia Civil, protegido por un secreto de sumario 3 veces prorrogado, es intachable. Nadie, hasta ahora, ha podido decir nada sobre los avances a los que los agentes de OCU han llegado.

El último logro significativo al que han llegado es dar con un 70 % del contenido del teléfono móvil de Diana. El material almacenado en el teléfono, encontrado por un mariscador 2 meses después de la desaparición de la joven, tuvo en jaque a los investigadores. En primer lugar, la dificultad por conseguir que, tras la desalinización a la que se sometió al aparato, este tuviera aún información relevante. Al parecer, Diana mantuvo conversaciones por WhatsApp con personas que se desconocía. La joven habría enviado mensajes más allá de las 2,40 de la madrugada de aquel domingo.

Anuncios

Hasta ahora, el último mensaje que se conocía, era el que Diana había enviado a un amigo de Madrid comentándole que un gitano la llamaba.

El segundo paso a vencer, tras el hallazgo del teléfono personal fue descubrir la contraseña. Una vez logrado, se cree que la Guardia Civil estaría investigando a un amigo de Diana al que no pueden localizar desde el día que la joven desapareció. El muchacho sería de Madrid y podría incluirse dentro de las amistadas no recomendables que, según su padre, tenía Diana.

Los testigos que, durante las pasadas semanas, declararon haber visto a la muchacha en una caravana en Taragoña, confirmarían una de las hipótesis que sostiene que las investigaciones para dar con el paradero de Diana se centran en un radio de 50 kilómetros alrededor de esta localidad. Así al menos, lo indicarían las pistas de su teléfono móvil y los testimonios de algunos pescadores que creen haberla visto esa madrugada.

Algo podría haber precipitado esa madrugada la desaparición de Diana, la hipótesis que cobra fuerza es la de un posible rapto.

Anuncios

Los trapitos al sol

Si el secreto de sumario evitó que se revelasen detalles de la investigación, sus padres no dudaron en expresar sus diferencias en público. Diana Quer, madre, se ha recluido en su casa de Pozuelo, desde que se le quitara la custodia de Valeria, la menor de las hijas, ha preferido hablar a través de su abogado. El padre, Juan Carlos, ha contratado a una agencia de comunicación para expresarse, ya no aparece en los medios ni emite comunicados. El silencio actual de los progenitores, probablemente sugerido por letrados e investigadores, parece ayudar a la causa.